Quito, 20 junio (Hispanic Post).– El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció este jueves una serie de medidas para reducir el gasto público, entre las que destaca la prohibición de seguros privados de salud financiados con dinero del Estado para funcionarios públicos, así como la limitación del uso y adquisición de vehículos oficiales de alta gama.
Mediante un decreto ejecutivo que reforma el Reglamento de la Ley Orgánica del Servicio Público, Noboa dejó claro que ningún servidor público podrá beneficiarse de seguros de salud privados pagados con recursos públicos, con la única excepción de coberturas médicas necesarias para viajes internacionales oficiales.
“Se prohíbe expresamente la contratación de seguros privados de salud pagados por parte del Estado para las y los servidores públicos”, señala el texto legal.
Restricciones a vehículos oficiales y de lujo
La normativa también establece que la compra de vehículos no especializados (automóviles regulares, minibuses o camionetas) por parte de las instituciones del Estado deberá ser aprobada previamente por la Secretaría General Administrativa de la Presidencia, y estará sujeta a criterios de necesidad y disponibilidad presupuestaria.
Asimismo, el decreto prohíbe tajantemente la compra de automóviles de alta gama que no sean esenciales para la función pública. Se exceptúan los casos relacionados con motivos de seguridad, como vehículos blindados para autoridades, ambulancias o patrullas policiales, que no necesitarán autorización previa.
Continuidad con política anticrisis de Lasso
El nuevo decreto también ratifica el contenido del Decreto 457 emitido en 2022 por el expresidente Guillermo Lasso, que tenía como fin evitar el derroche de fondos públicos. Noboa refuerza así una línea de política fiscal centrada en la austeridad y el control del gasto innecesario dentro de la administración pública.
“Las compras públicas deben cumplir con criterios de eficiencia, transparencia, calidad y responsabilidad”, subraya el documento firmado por el mandatario.
Una señal de compromiso con la austeridad
Las decisiones de Noboa llegan en un momento de estrés económico para Ecuador, marcado por una deuda pública elevada y crecientes demandas sociales. La iniciativa busca enviar una señal clara de que el gobierno priorizará el uso eficiente de los recursos estatales y reducirá privilegios en la administración pública, especialmente en un contexto de ajuste fiscal y lucha contra el despilfarro.
Estas reformas forman parte del plan de Noboa para recuperar la confianza ciudadana, mostrar una administración más austera y canalizar fondos hacia sectores prioritarios como la seguridad, salud pública y educación.








