Miami, 14 junio.- El salvadoreño Kilmar Ábrego García, quien fue deportado ilegalmente a El Salvador durante la administración del expresidente Donald Trump, se declaró no culpable este viernes de los cargos de tráfico de personas ante una corte federal de Tennessee, en su primera audiencia tras ser retornado a Estados Unidos el pasado 6 de junio.

Ábrego García enfrenta dos acusaciones federales: conspiración para transportar migrantes indocumentados y transporte ilegal de personas sin documentos migratorios válidos. Los cargos, presentados por la fiscal general Pam Bondi, están vinculados a un incidente de 2022 en el que fue detenido en Tennessee mientras viajaba con varios presuntos indocumentados, según documentos judiciales.

Protestas y denuncias por violaciones de derechos

Mientras se desarrollaba la audiencia en Nashville, cientos de manifestantes se congregaron frente a la corte con pancartas y consignas como: «Liberen a Kilmar», «Abolir ICE», «Defiendan el debido proceso» y «Los inmigrantes hacen a Estados Unidos».

La esposa del acusado, Jennifer Vásquez, denunció la injusticia del proceso, visiblemente afectada:

“Nuestra familia nunca debería estar en esta situación. La mente mía y de Kilmar está aquí, pero nuestros corazones están en Maryland, con nuestros hijos”, expresó ante la prensa.

Deportación ilegal ignoró protección legal y órdenes judiciales

Ábrego García fue deportado junto a otros 230 inmigrantes a El Salvador en 2020 a pesar de tener un estatus migratorio que lo protegía de la deportación, además de existir órdenes judiciales de la Corte Suprema y una jueza de Maryland que prohibían explícitamente su expulsión.

El retorno a EE.UU. se logró tras una orden judicial que exigía al Gobierno estadounidense facilitar su regreso, lo cual fue incumplido durante meses. La defensa legal de Ábrego ha presentado esta semana una solicitud formal ante la Corte del Distrito de Maryland para que se impongan sanciones al Gobierno de Trump por “reiteradas violaciones procesales” bajo la Ley Federal de Procedimientos Civiles.

Posibles consecuencias legales

Los cargos que enfrenta Kilmar Ábrego podrían acarrearle una pena máxima de 20 años de prisión, aunque sus abogados insisten en que las acusaciones carecen de sustento y son consecuencia directa de la criminalización del estatus migratorio durante el anterior gobierno federal.

El caso ha despertado la atención nacional e internacional como símbolo de los abusos cometidos durante las políticas migratorias del gobierno de Trump, así como del vacío legal que enfrentan muchos inmigrantes protegidos por el sistema judicial pero vulnerables a acciones ejecutivas ilegales.

La próxima audiencia de Ábrego García está prevista para el mes de julio, mientras la defensa continúa argumentando que su cliente fue víctima de un proceso viciado e inconstitucional.

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