WASHINGTON, 30 MAYO – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó este viernes a China de incumplir un acuerdo comercial alcanzado hace dos semanas para reducir los altos aranceles impuestos por Washington. Según el mandatario, este acuerdo salvó a Beijing de una «situación muy mala», pero ahora Pekín habría roto las condiciones pactadas.

En un mensaje en su plataforma Truth Social, Trump detalló que los aranceles que impuso inicialmente hicieron prácticamente imposible que China comerciara con el mercado estadounidense, el más grande del mundo. «Hace dos semanas, China corría un grave peligro económico. Muchas fábricas cerraron y hubo ‘disturbios civiles’. Vi lo que estaba sucediendo y no me gustó, para ellos, no para nosotros», escribió el presidente.

Agregó que llegó rápidamente a un acuerdo con China para estabilizar su economía, lo que permitió la disminución de tensiones comerciales entre ambas potencias. Sin embargo, Trump criticó duramente al gobierno chino, señalando que ha «violado totalmente» dicho acuerdo. «¡Adiós a la buena gente!», expresó en tono sarcástico.

Reacción del mercado

Las declaraciones de Trump aumentaron la incertidumbre sobre el futuro del diálogo comercial entre Estados Unidos y China, lo que impactó negativamente a los mercados financieros. Hacia las 11:45 GMT, los futuros de Wall Street mostraban caídas significativas: el S&P Futures descendió un 0,35%, el Dow Futures un 0,31%, el Nasdaq Futures un 0,29% y el Russell 2000 Futures un 0,67%.

Ambas naciones pactaron previamente una tregua que redujo gravámenes mutuos: los aranceles estadounidenses sobre productos chinos bajaron del 145% al 30%, mientras que China disminuyó sus impuestos sobre bienes estadounidenses del 125% al 10%. Este acuerdo temporal debía mantenerse durante tres meses mientras se negociaba un pacto más duradero. Sin embargo, analistas sostienen que es poco probable que estas conversaciones conduzcan a una reconciliación completa debido a las profundas diferencias económicas y políticas entre ambas partes.

Celebración por la reactivación de los aranceles

Por otro lado, Trump celebró la decisión del Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal de suspender temporalmente una sentencia que bloqueaba gran parte de sus aranceles comerciales. Esta medida contrarresta una decisión anterior del Tribunal de Comercio Internacional (CIT), que consideró que los aranceles excedían las atribuciones presidenciales y violaban el principio de separación de poderes.

“El pleno de los once jueces del Tribunal de Apelación del Circuito Federal acaba de suspender la orden. Está siendo aclamada en todo el mundo por todos los países, excepto por Estados Unidos”, declaró Trump. Afirmó que estos aranceles son esenciales para proteger los intereses económicos del país y criticó a los jueces del CIT por emitir una sentencia «horrible» y «motivada políticamente».

Trump insistió en que el presidente debe tener autoridad para imponer aranceles sin necesidad de aprobación legislativa, argumentando que esta flexibilidad es crucial para enfrentar amenazas extranjeras. Denominó a quienes cuestionan su política como «buscavidas de trastienda» y advirtió que, si el fallo inicial del CIT se formalizara, sería «la sentencia financiera más dura que se nos haya impuesto jamás como nación soberana».

Tensión creciente entre EEUU y China

Estas nuevas acusaciones ocurren en medio de un clima de relaciones cada vez más tensas entre Washington y Beijing. Recientemente, Estados Unidos anunció que revocará visas a estudiantes chinos con vínculos al Partido Comunista Chino, una medida que podría afectar a miles de alumnos en territorio estadounidense. Este paso forma parte de una estrategia más amplia para limitar influencias chinas en áreas clave, incluida la educación.

La salida de Elon Musk del equipo asesor del gobierno, oficializada este viernes en una rueda de prensa en la Casa Blanca, también se produce en este contexto de cambios comerciales y geopolíticos. Musk había sido crítico con las políticas arancelarias de Trump, lo que podría haber influido en su salida.

Con estas acciones y declaraciones, Trump reafirma su postura proteccionista y su disposición a usar herramientas comerciales para ejercer presión sobre socios y adversarios internacionales. Su administración parece prepararse para un posible endurecimiento de medidas contra China, lo que podría desencadenar una nueva fase de confrontación económica entre las dos mayores economías globales.

Impacto político y económico

La reactivación de los aranceles recíprocos genera preocupación tanto dentro como fuera de Estados Unidos. Mientras algunos respaldan la postura dura de Trump hacia China, otros critican el riesgo de dañar la economía nacional mediante guerras comerciales prolongadas. Los próximos meses serán cruciales para determinar si estas tensiones derivan en un nuevo acuerdo o escalan hasta niveles insostenibles.

Este episodio subraya la continua lucha entre el ejecutivo y el sistema judicial en temas comerciales y económicos, así como la creciente polarización internacional impulsada por decisiones unilaterales de la administración Trump. La respuesta de China será fundamental para definir el rumbo de las relaciones bilaterales en un escenario donde ambos países buscan consolidar sus posiciones globales frente a desafíos compartidos como el cambio climático y la seguridad energética.

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