WINNIPEG, 30 MAYO – La provincia canadiense de Manitoba se declaró en estado de emergencia este miércoles 28 de mayo debido a la rápida propagación de incendios forestales que amenazan comunidades en el norte y este de la región. Según anunció el primer ministro provincial, Wab Kinew, unas 17.000 personas serán evacuadas mientras las llamas continúan intensificándose.
Una evacuación histórica
Kinew describió esta evacuación como la más grande desde 1997, cuando una inundación masiva en el valle del Río Rojo desplazó a unas 25.000 personas. «Esta es la evacuación más grande que Manitoba haya visto en la memoria viva de la mayoría de la gente», declaró durante una conferencia de prensa. Las órdenes de evacuación afectan a comunidades como Flin Flon, la Primera Nación Cree Pimicikamak, Cross Lake y la Primera Nación Mathias Colomb (también conocida como Pukatawagan).
Las personas evacuadas serán trasladadas principalmente a Winnipeg, donde serán alojadas en instalaciones grandes como centros comunitarios, estadios y campos deportivos. El Coliseo Billy Mosienko Arena, ubicado en la calle Keewatin, fue designado como un centro de recepción abierto durante toda la noche para recibir a los desplazados.
Además, la ciudad de Winnipeg confirmó que los estadios Century y Eric Coy también estarán disponibles para albergar a los evacuados, con la colaboración de la Cruz Roja Canadiense. La programación y el alquiler de estos espacios han sido cancelados hasta nuevo aviso.
Apoyo federal y despliegue militar
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, respondió rápidamente a la solicitud de ayuda de Kinew, autorizando el despliegue de fuerzas armadas federales para asistir en las operaciones de evacuación. En un mensaje público, Carney destacó:
«He hablado con el primer ministro Wab Kinew y le he ofrecido todo el apoyo de Canadá mientras su provincia lucha contra los incendios forestales en los alrededores de Flin Flon… estamos en estrecho contacto, y el gobierno federal está dispuesto a ayudar a los equipos provinciales de Manitoba contra los incendios forestales.»
El ejército será enviado para acelerar los traslados, asegurando que las personas lleguen a lugares seguros en cuestión de horas en lugar de días. Esta intervención busca minimizar el tiempo que las comunidades permanezcan expuestas a riesgos inminentes.
Impacto y solidaridad
El estado de emergencia entró en vigor por un período inicial de 30 días, con posibilidad de extensión si la situación lo requiere. Kinew instó a los residentes afectados a seguir las instrucciones de sus líderes locales: «Si están en Flin Flon, por favor vayan a Winnipeg. Si están en Pimicikamak o Pukatawagan, escuchen las indicaciones de sus autoridades.»
A pesar del miedo e incertidumbre que genera esta crisis, Kinew transmitió un mensaje de solidaridad: «Este es un momento difícil, pero quiero decirles que sus compatriotas manitobenses les darán la bienvenida. Superaremos este período trabajando juntos.»
Contexto y consecuencias
Los incendios forestales en Manitoba son solo parte de una tendencia preocupante en Canadá, donde el calentamiento global ha incrementado la frecuencia y severidad de estos eventos. El humo generado por los incendios no solo representa una amenaza física para las comunidades afectadas, sino que también puede tener graves consecuencias para la salud mental de los evacuados, quienes enfrentan la pérdida temporal o incluso permanente de sus hogares.
Este desastre subraya la urgencia de abordar el cambio climático y sus efectos devastadores en las regiones más vulnerables del país. Mientras tanto, la respuesta coordinada entre niveles gubernamentales y organizaciones de ayuda refleja la capacidad de resiliencia y cooperación de Canadá frente a desafíos naturales de gran magnitud.
La declaración de emergencia marca un capítulo crítico en la historia reciente de Manitoba, poniendo a prueba tanto la infraestructura como la solidaridad de la comunidad provincial y nacional. Aunque el camino hacia la recuperación será largo, el apoyo conjunto promete aliviar el sufrimiento de miles de familias desplazadas por este desastre sin precedentes.








