MONTREAL, 20 DE MAYO — Durante una excavación realizada el otoño pasado en un sitio destinado a la construcción de una pista de hockey en Sorel-Tracy, Quebec, al noreste de Montreal, el arqueólogo Yves Chrétien y su equipo desenterraron pedazos de piedra cortada que podrían cambiar el entendimiento del período prehistórico de la región. Las marcas encontradas en estas rocas, formadas bajo un antiguo mar hace entre 6.150 y 8.200 años, fueron dejadas por poblaciones indígenas que las probaron como posibles herramientas.
El descubrimiento fue realizado bajo los restos de un antiguo centro de distribución de Shell y granjas de los siglos XVIII y XIX. Según Chrétien, quien supervisaba las excavaciones, este hallazgo podría ayudar a esclarecer un período poco conocido de la historia prehistórica de la región.
Un Tesoro Enterrado Bajo el Mar de Champlain
En una entrevista reciente, Chrétien explicó que las piedras fueron extraídas de un antiguo sedimento marino, cuyas capas estratificadas permitieron calcular con precisión el período aproximado de su origen.
«Enseguida comprendí que estaba sucediendo algo inusual», dijo Chrétien. «Era algo especial».
Aunque otros yacimientos prehistóricos han sido descubiertos en la zona, la mayoría datan de hace unos 4.500 años, lo que hace que este hallazgo sea particularmente valioso. «Lo que descubrí es más antiguo, y se trata de yacimientos muy raros y poco conocidos, por lo que es importante documentarlos adecuadamente», afirmó.
Según el arqueólogo, estos fragmentos de piedra proporcionan pistas sobre cómo vivían las personas en esa época. El sitio estuvo cubierto antiguamente por el Mar de Champlain, una vasta masa de agua salada que retrocedió hace poco más de 8.000 años, permitiendo que las personas caminaran por sus costas. Las marcas de impacto en las piedras sugieren que los antiguos habitantes las probaban para evaluar si podían ser utilizadas como herramientas.
«Probablemente teníamos gente caminando, circulando por la orilla del río y, una vez que descubrían un bloque de piedra, lo probaban para ver si se prestaba bien para la fabricación de herramientas», explicó Chrétien.
Descubrimientos Adicionales
Aunque no se encontraron herramientas completas ni evidencia de asentamientos o campamentos en el sitio, Chrétien señaló que los artefactos descubiertos pueden ayudar a los investigadores a comprender mejor los materiales que las poblaciones prehistóricas utilizaban y su procedencia.
«Todos los nuevos datos que recolectamos suman al conocimiento de esa época, que es muy poco conocida, por lo que cada nuevo elemento es un plus», afirmó.
Además de las piedras cortadas, el equipo también descubrió otros artefactos históricos, incluidos trozos de cerámica, pipas de arcilla y fragmentos de botellas que datan de granjas del siglo XVIII. Estos objetos ofrecen una visión fascinante de cómo evolucionó el uso del territorio a lo largo de los siglos.
Compromiso con la Preservación
En un comunicado, la ciudad de Sorel-Tracy indicó que se están realizando más excavaciones antes de que comience la construcción de la pista de patinaje, prevista para finalizar en las próximas semanas. La ciudad destacó que su territorio ha sido escenario de importantes hallazgos arqueológicos en el pasado, incluidos objetos prehistóricos, un antiguo campamento militar y reliquias relacionadas con la visita del futuro rey inglés Guillermo Enrique en 1787.
Chrétien aseguró que todos los objetos encontrados serán limpiados, analizados y eventualmente entregados a Sorel-Tracy, que podría optar por exhibirlos. Aunque inicialmente esperaba encontrar un «objeto de diagnóstico» que pudiera vincularse directamente con una fecha específica o un período histórico, ahora considera que esta posibilidad es menos probable.
«No pierdo la esperanza», dijo Chrétien. «Seguiré buscando hasta el último minuto».
Implicaciones del Descubrimiento
Este hallazgo subraya la importancia de preservar sitios históricos durante proyectos de construcción modernos. Los fragmentos de piedra, aunque pequeños, tienen el potencial de reconstruir historias milenarias y enriquecer el conocimiento sobre cómo vivían las primeras poblaciones en la región.
Para Chrétien, cada pieza encontrada es una oportunidad para aprender más sobre el pasado humano y honrar las culturas que alguna vez prosperaron en estas tierras.








