TEL AVIV, Israel, 24 ene. El grupo miliciano Hamás ha revelado este viernes los nombres de cuatro rehenes que planea liberar este sábado, como parte del acuerdo de cese al fuego vigente en la Franja de Gaza. Aunque las autoridades israelíes aún no han confirmado esta información, la liberación será a cambio de decenas de prisioneros palestinos en cárceles israelíes.

Las familias de los rehenes aún cautivos han intensificado sus llamados al primer ministro Benjamin Netanyahu y al presidente estadounidense Donald Trump para garantizar la liberación de los más de 90 israelíes que permanecen en Gaza. Ayelet Samerano, madre de Yonatan Samerano, uno de los rehenes, instó a Trump a seguir presionando: «Queremos a todos en casa. Por favor, haga todo lo posible».

Liberación gradual y tensiones humanitarias

En la primera fase del acuerdo, Hamás liberará a 33 rehenes en un proceso gradual a cambio de cientos de prisioneros palestinos. El domingo pasado, tres mujeres israelíes fueron liberadas a cambio de 90 palestinos, marcando el inicio de un cese al fuego que ha puesto fin, temporalmente, a los 15 meses de guerra que devastaron Gaza, donde más de 47,000 palestinos han perdido la vida.

Israel estima que entre un tercio y la mitad de los más de 90 rehenes que siguen en Gaza han muerto, aunque Hamás no ha proporcionado detalles claros sobre cuántos permanecen con vida.

La liberación se centra en mujeres, niños, enfermos y mayores de 50 años. No se espera que soldados varones sean liberados en esta etapa inicial. Según el acuerdo, Hamás también podrá entregar cadáveres si no tiene suficientes rehenes vivos dentro de las categorías establecidas.

Impacto en la población civil

En Gaza, miles de desplazados intentan regresar a lo que queda de sus hogares. Nadia Al-Debs, refugiada en Deir al-Balah, expresó: «Lo primero que haré es besar la tierra en la que nací». Sin embargo, el regreso está teñido de incertidumbre. Nafouz al-Rabai, otra desplazada, teme no encontrar su casa en pie: «Solo Dios sabe si estará ahí».

Mientras tanto, la carretera costera que conecta el norte y sur de Gaza será reabierta el sábado, permitiendo mayor libertad de movimiento a los civiles.

Un proceso incierto

Las familias de los rehenes esperan que el acuerdo se cumpla en su totalidad. Vicky Cohen, madre de Nimrod Cohen, otro rehén, señaló: «Cada día que permanecen en Gaza es un peligro real para sus vidas. Detener el acuerdo sería una sentencia de muerte».

La tregua también ha permitido a los palestinos desplazados reencontrarse con sus familias, aunque muchos enfrentan un doloroso retorno entre los escombros de lo que alguna vez fue su hogar.

Con tensiones aún latentes y la liberación de rehenes avanzando de forma lenta, el frágil cese al fuego en Gaza representa un alivio temporal, pero con desafíos y sufrimientos profundos para ambas partes.

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