Washington, 8 Ago.- Estados Unidos prevé destinar 1.000 millones de dólares a Colombia como parte de un amplio paquete de asistencia en materia de seguridad destinado a respaldar al nuevo Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, anunció el Departamento de Estado estadounidense.

La Administración del presidente Donald Trump indicó que, en coordinación con el Congreso, busca concretar la asistencia como uno de los pilares de una «renovada alianza» entre Washington y Bogotá.

El anuncio se produjo en el marco de la investidura de De la Espriella, celebrada el viernes en Cali, a la que Estados Unidos envió una delegación encabezada por el fiscal general en funciones, Todd Blanche.

Tecnología y lucha contra el narcotráfico

El paquete contempla un importante refuerzo de las fuerzas de seguridad colombianas para combatir a organizaciones criminales y grupos considerados terroristas, mediante tecnología estadounidense, mayor capacidad operativa y operaciones coordinadas entre las fuerzas de ambos países.

Uno de los principales objetivos será ampliar las operaciones de erradicación de cultivos de coca y las acciones de interdicción contra el tráfico de cocaína, además de perseguir las estructuras financieras de las organizaciones dedicadas al narcotráfico.

Washington también ofreció colaborar con Bogotá en la recuperación del control estatal de territorios dominados por grupos armados, así como en la protección de menores frente al reclutamiento forzoso.

Otro componente de la iniciativa estará dirigido a fortalecer la cooperación fronteriza para combatir los flujos de migración irregular.

El Departamento de Estado presentó estas medidas como parte de una nueva etapa en las relaciones entre ambos países, que no se limitará al ámbito de la seguridad.

Una nueva etapa entre Bogotá y Washington

La Administración Trump también planteó ampliar la cooperación con Colombia en sectores estratégicos como energía, minerales críticos, infraestructura, tecnología y energía nuclear civil.

El anuncio representa un cambio significativo respecto a la relación que mantuvo Washington con el Gobierno del expresidente Gustavo Petro, marcada por fuertes desacuerdos con Trump en asuntos relacionados con migración, narcotráfico y seguridad.

La llegada de De la Espriella, quien durante la campaña prometió una política de mano dura contra el narcotráfico y los grupos armados, abre la posibilidad de una mayor coordinación entre los dos gobiernos.

La nueva relación comenzó a tomar forma durante la investidura presidencial, a la que acudieron numerosos mandatarios latinoamericanos y representantes de gobiernos conservadores de la región que mantienen vínculos estrechos con la Administración Trump.

El eventual desembolso de los 1.000 millones de dólares dependerá ahora de la coordinación entre el Ejecutivo estadounidense y el Congreso, mientras ambos gobiernos avanzan en la definición de las prioridades y mecanismos de cooperación.

Publicidad