Calgary, 31 Julio.- Miles de pasajeros de WestJet permanecen atentos al desarrollo de las negociaciones entre la aerolínea y el sindicato que representa a sus 4.400 auxiliares de vuelo, ante la posibilidad de una huelga que podría comenzar este domingo si ambas partes no alcanzan un acuerdo.
El Sindicato Canadiense de Empleados Públicos (CUPE) emitió un aviso de huelga con 72 horas de antelación, mientras que WestJet respondió con un aviso de cierre patronal en el mismo plazo, intensificando la presión sobre las negociaciones.
Aunque el aviso no implica que la huelga sea inevitable, las conversaciones continúan sin avances significativos en varios de los temas centrales del conflicto laboral.
Viajeros temen cancelaciones en pleno verano
La incertidumbre ya está afectando a numerosos pasajeros que tienen previsto viajar durante uno de los fines de semana con mayor movimiento del año.
Algunos clientes han optado por cambiar sus reservas o buscar vuelos con otras compañías para evitar posibles interrupciones, mientras que otros prefieren esperar con la esperanza de que ambas partes alcancen un acuerdo antes del vencimiento del plazo.
WestJet permite modificar o cancelar determinados vuelos programados entre el 30 de julio y el 4 de agosto sin cargos adicionales. Sin embargo, muchos pasajeros solo pueden recibir el valor del boleto en forma de crédito de viaje, una opción que no satisface a quienes viajan ocasionalmente y preferirían un reembolso.
Los especialistas en turismo recomiendan no tomar decisiones precipitadas mientras los vuelos permanezcan oficialmente programados, aunque aconsejan identificar alternativas disponibles en caso de cancelaciones de última hora.
WestJet podría reubicar pasajeros si cancela vuelos
Expertos en derechos de los pasajeros recuerdan que, si la aerolínea decide cancelar vuelos por motivos operativos, tiene la obligación de ofrecer alternativas de transporte conforme a la normativa canadiense.
No obstante, advierten que encontrar plazas disponibles en otras compañías podría resultar especialmente complicado durante un fin de semana largo de verano, cuando la demanda de vuelos alcanza niveles muy elevados.
Quienes adquirieron sus boletos a través de agencias de viaje o plataformas externas deberán gestionar cualquier modificación directamente con el proveedor mediante el cual realizaron la compra.
El principal conflicto gira en torno al salario
Uno de los principales puntos de desacuerdo es el sistema de remuneración de los auxiliares de vuelo.
El sindicato sostiene que el actual modelo de «horas de crédito» deja sin remuneración una parte importante del trabajo que realizan los tripulantes antes y después de cada vuelo, incluyendo tareas en tierra, preparación de cabina y retrasos operativos.
Según los representantes sindicales, un auxiliar de vuelo promedio deja de percibir el equivalente a unas 35 horas de trabajo al mes bajo el sistema vigente.
WestJet rechaza esa interpretación y asegura que el modelo de pago utilizado es habitual en la industria aérea, afirmando que los salarios están diseñados para compensar esas actividades mediante una estructura global de remuneración.
Aún existe margen para evitar la huelga
Especialistas en relaciones laborales consideran que la emisión de los avisos de huelga y cierre patronal suele aumentar la presión sobre ambas partes y favorecer acuerdos de última hora.
Una situación similar ocurrió recientemente en las negociaciones entre Air Transat y sus pilotos, quienes alcanzaron un acuerdo pocas horas antes del inicio previsto de una huelga.
Mientras continúan las conversaciones, miles de pasajeros permanecen pendientes del desenlace de un conflicto que podría afectar la programación de vuelos nacionales e internacionales de WestJet durante uno de los períodos de mayor actividad turística del año.





