Ottawa, 25 junio.- El primer ministro de Canadá, Mark Carney, anunció que su país está listo para enviar asistencia humanitaria a Venezuela tras los potentes terremotos que han provocado más de 160 fallecidos, miles de heridos y una destrucción generalizada en varias regiones del país.
A través de un mensaje en la red social X, Carney expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y aseguró que el gobierno canadiense trabaja en la preparación de ayuda de emergencia para apoyar a los damnificados en los próximos días y semanas. La catástrofe ha dejado escenas de colapso urbano, edificios destruidos y comunidades enteras afectadas.
Entre las principales opciones de respuesta internacional, Ottawa evalúa el posible despliegue del DART (Disaster Assistance Response Team), una unidad especializada de las Fuerzas Armadas canadienses compuesta por personal médico, ingenieros, operadores logísticos y expertos en purificación de agua, diseñada para intervenir en emergencias humanitarias a gran escala.
Este equipo no se ha desplegado de forma completa desde el terremoto de Nepal en 2015, aunque sí ha participado en operaciones parciales en desastres recientes como el sismo de Turquía en 2023. En paralelo, el gobierno canadiense también podría financiar organizaciones humanitarias como Global Medic, con experiencia en despliegues rápidos en zonas de crisis.
La respuesta internacional se complica por la situación de infraestructuras críticas en Venezuela. Informes preliminares indican daños en aeropuertos y carreteras, lo que dificulta el acceso de equipos de rescate. Estados Unidos ya ha comenzado a movilizar personal para reparar una pista del aeropuerto de Caracas, en un intento por facilitar la llegada de ayuda internacional.
El impacto del sismo ha sido evaluado como potencialmente devastador por el Servicio Geológico de Estados Unidos (United States Geological Survey), que ha emitido una alerta roja advirtiendo de un posible balance de víctimas que podría superar ampliamente las cifras iniciales. Modelos estadísticos apuntan incluso a escenarios de miles de fallecidos debido a la intensidad del fenómeno y la vulnerabilidad estructural de las ciudades afectadas.
En Caracas y otras zonas urbanas, los equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes entre los escombros mientras miles de personas permanecen desplazadas. Testimonios recogidos por medios internacionales describen escenas de pánico, colapso de edificios y familias atrapadas sin posibilidad de evacuación inmediata.
El gobierno venezolano, encabezado por la presidenta interina Delcy Rodríguez, ha declarado varias regiones como zonas de desastre y ha activado la red de servicios públicos para la atención de emergencias, mientras la comunidad internacional coordina el envío de ayuda.
La ONU, a través de su oficina de asuntos humanitarios, también ha confirmado que se encuentra completamente movilizada para coordinar el despliegue de equipos de rescate y asistencia urgente en el país.








