São Paulo, 25 mayo.- El senador brasileño Flávio Bolsonaro emprendió este domingo por la noche un viaje hacia Washington con el objetivo de reforzar su perfil internacional de cara a las elecciones presidenciales de octubre, en las que se perfila como el principal rival del actual mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
Según informó el diario O Globo, el candidato conservador espera mantener una reunión privada el próximo martes con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aunque ni la Casa Blanca ni el propio senador han confirmado oficialmente el encuentro.
La visita se produce en un contexto político sensible para la campaña de Bolsonaro, quien busca consolidar apoyo internacional y fortalecer su imagen entre los sectores conservadores brasileños cuando restan menos de cinco meses para los comicios.
La relación entre la familia Bolsonaro y Trump ha estado marcada por afinidades ideológicas y estratégicas desde el mandato del expresidente brasileño Jair Bolsonaro. Durante el proceso judicial por presunto golpismo contra el exmandatario brasileño, Trump llegó incluso a criticar públicamente las investigaciones y aplicó sanciones contra magistrados vinculados al caso, aunque posteriormente moderó su postura tras negociaciones diplomáticas con el Gobierno brasileño.
El viaje de Flávio Bolsonaro ocurre apenas tres semanas después de que Lula se reuniera con Trump en la Casa Blanca, en un encuentro que ambos gobiernos calificaron como positivo y constructivo.
Sin embargo, la gira internacional del senador también coincide con un momento complicado para su candidatura, luego de la filtración de conversaciones privadas con el banquero Daniel Vorcaro, actualmente encarcelado por presuntamente participar en uno de los mayores fraudes financieros registrados en Brasil.
En los audios divulgados por medios locales, Flávio Bolsonaro se refiere a Vorcaro como “hermano” y le solicita apoyo económico millonario para financiar una película basada en la trayectoria política de su padre.
El senador reconoció públicamente su relación con el empresario financiero, aunque negó cualquier irregularidad y defendió que se trataba únicamente de “dinero privado” destinado a un proyecto audiovisual.
Las revelaciones provocaron un impacto negativo inmediato en las encuestas electorales, donde el candidato conservador pasó de aparecer en empate técnico con Lula a quedar varios puntos por debajo del actual presidente brasileño.
Analistas políticos consideran que una eventual fotografía junto a Trump podría convertirse en un activo estratégico para recuperar apoyo entre el electorado de derecha y los sectores alineados con el bolsonarismo más duro, especialmente en el sur y centro-oeste de Brasil.








