Toronto (Canadá), 6 de abril.- El sistema sanitario de Ontario enfrenta una creciente presión tras revelarse que el Hospital Michael Garron está atendiendo actualmente al doble de pacientes para los que fue diseñado, en un contexto marcado por el aumento de la demanda, la escasez de personal y las limitaciones presupuestarias.

El centro médico, ubicado en el este de Toronto, reportó un incremento del 31% en visitas a urgencias respecto al promedio de los últimos cinco años, mientras que los casos pediátricos se dispararon un 74%, evidenciando una situación crítica en la atención sanitaria.

Según explicó el vicepresidente ejecutivo del hospital, Carmine Simone, el recinto fue concebido para atender alrededor de 150 pacientes diarios, pero actualmente recibe cerca de 300. “Estamos viendo una verdadera tormenta perfecta: no solo más pacientes, sino casos que requieren atención urgente inmediata”, afirmó.

El aumento se atribuye principalmente a la composición demográfica de la zona, donde una parte importante de los pacientes son recién llegados a Canadá, así como comunidades vulnerables con enfermedades crónicas y problemas de salud mental.

Ante esta presión sin precedentes, el hospital ha tenido que adaptar todos sus espacios disponibles, incluyendo áreas no clínicas como oficinas y almacenes, para convertirlos en zonas de atención médica.

Crisis estructural en el sistema de salud

La situación del Hospital Michael Garron refleja una problemática más amplia en toda la provincia de Ontario, donde expertos advierten de un colapso progresivo del sistema sanitario. Informes recientes señalan que cerca de 300.000 personas abandonaron las salas de urgencias sin ser atendidas el año pasado, lo que representa aproximadamente el 4,9% del total de visitas.

El Consejo de Sindicatos Hospitalarios de Ontario ha advertido que los aumentos de financiación previstos, cercanos al 2% anual, no son suficientes para cubrir el incremento de los costes operativos, lo que podría derivar en nuevos recortes.

Por su parte, el gobierno provincial liderado por Doug Ford ha defendido su estrategia basada en inversiones a largo plazo, incluyendo un plan de 64.000 millones de dólares destinado a ampliar la infraestructura hospitalaria durante la próxima década.

Sin embargo, los responsables del hospital insisten en que la ampliación de la capacidad de urgencias es urgente. “Necesitamos más recursos y una mayor capacidad de respuesta para atender la realidad actual”, subrayó Simone.

Tecnología e inteligencia artificial como respuesta

Para hacer frente a la crisis, el hospital también está implementando herramientas tecnológicas, incluida la inteligencia artificial, con el objetivo de mejorar la eficiencia operativa y reducir los tiempos de espera.

A pesar de las dificultades, las autoridades sanitarias aseguran que la calidad de la atención se mantiene. No obstante, reconocen que la experiencia del paciente se ha visto afectada por los largos tiempos de espera y la saturación del sistema.

La situación pone en evidencia los desafíos estructurales del sistema de salud canadiense, en un momento en que la demanda sigue creciendo y las soluciones a corto plazo parecen insuficientes frente a una crisis que continúa agravándose.

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