Washington, 5 abril.- A pocas horas de que expirara su ultimátum al régimen de Irán, el presidente Donald Trump publicó un mensaje en su red Truth Social que dejó un tono enigmático y amenazante: “¡Martes, 8:00 p. m., hora del este!”. El anuncio parece posponer en un día la fecha límite que había dado para que Teherán reabra el estratégico estrecho de Ormuz, clave para el transporte de cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
Trump indicó que existe una “buena posibilidad” de alcanzar un acuerdo con Irán antes de la nueva fecha límite, señalando que las negociaciones continúan. “Si no cierran un acuerdo, y pronto, estoy considerando hacerlo volar todo por los aires y tomar el control del petróleo”, advirtió. Además, aseguró que los negociadores iraníes gozan de “inmunidad” frente a cualquier ataque estadounidense o israelí y que Teherán ya habría renunciado al desarrollo de un arma nuclear.
La reacción del régimen iraní no se hizo esperar. El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, acusó a Trump de arrastrar a Estados Unidos a un “infierno viviente” y advirtió que “no obtendrá nada mediante crímenes de guerra”. En X, Qalibaf subrayó que la única salida es respetar los derechos del pueblo iraní y poner fin a lo que calificó como un “juego peligroso”.
El cierre del estrecho de Ormuz ha intensificado la crisis energética global y disparado los precios del petróleo y la gasolina en Estados Unidos. La amenaza de ataques a infraestructuras críticas en Irán añade tensión a la región y mantiene a la comunidad internacional en alerta ante un posible conflicto abierto.
Trump continúa reforzando su estrategia de presión máxima, mientras que Irán advierte sobre las graves consecuencias de cualquier acción unilateral en el Golfo Pérsico.








