NUEVA YORK, 27 mar.- El juez federal Alvin Hellerstein rechazó este jueves desestimar el caso por narcotráfico y corrupción contra el exmandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, consolidando así la continuidad del proceso judicial en Estados Unidos.
Durante la audiencia celebrada en Nueva York, el magistrado fue tajante: “No voy a desestimar el caso”, pese a las solicitudes de la defensa. Maduro, quien compareció visiblemente más delgado y con signos de deterioro físico, permanece detenido tras su captura en Caracas a inicios de año.
El juez calificó el proceso como un “caso único” y, aunque descartó que Maduro represente actualmente una amenaza para la seguridad nacional estadounidense, consideró que la desestimación sería una medida “demasiado seria”.
Uno de los puntos más polémicos de la audiencia fue la situación de la defensa. Los abogados del exmandatario denunciaron que la Oficina de Control de Activos Extranjeros ha bloqueado el acceso a fondos que permitirían costear su representación legal, lo que podría generar una situación de indefensión.
Hellerstein indicó que evaluará si ordena a la Administración de Donald Trump permitir el uso de esos recursos, aunque dejó claro que el proceso judicial continuará independientemente de ese aspecto.
Maduro enfrenta cuatro cargos, incluyendo conspiración para narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de armas, mientras que Flores está acusada de conspiración para el tráfico de drogas y delitos relacionados con armamento. En su primera comparecencia, el exmandatario se declaró “no culpable” y se definió como un “prisionero de guerra”.
Fuera del tribunal, se registraron protestas enfrentadas entre simpatizantes y detractores del chavismo, lo que obligó a la policía a intervenir para evitar incidentes mayores.
El juicio formal podría tardar entre uno y dos años en comenzar, en un proceso que se anticipa largo y complejo, y que mantiene alta la tensión política tanto en Venezuela como en el ámbito internacional.








