SANTIAGO, 25 mar.- El gobierno del presidente ultraderechista José Antonio Kast retiró este martes el respaldo oficial de Chile a la candidatura de la expresidenta de izquierda Michelle Bachelet para ocupar el cargo de secretaria general de las Naciones Unidas, en el marco de las elecciones que definirán al próximo líder del organismo a partir de 2027.
“El contexto de esta elección, la dispersión de candidaturas de países de América Latina y las diferencias con algunos de los actores relevantes que definen este proceso hacen inviable esta candidatura”, indicó el gobierno en un comunicado oficial.
A pesar de la pérdida del apoyo chileno, Bachelet podría continuar con su postulación para reemplazar al portugués António Guterres, quien concluirá su segundo mandato a fin de este año, contando con el respaldo de Brasil y México, ambos gobiernos aliados de izquierda.
El comunicado agregó que, por respeto a Bachelet, en caso de que decida continuar con su postulación, Chile se abstendrá de apoyar a cualquier otro candidato en el proceso.
Entre los otros aspirantes latinoamericanos se encuentran el argentino Rafael Grossi, director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica, y la costarricense Rebeca Grynspan, ex vicepresidenta de su país.
Kast, quien asumió la presidencia este mes y busca consolidarse como referente de la derecha regional, ha criticado de manera reiterada la candidatura de Bachelet y acusó a su predecesor, el izquierdista Gabriel Boric, de haber cometido un error al impulsarla junto con Brasil y México.
Boric anunció la candidatura de Bachelet, de 74 años, en septiembre durante la Asamblea General de la ONU, describiéndola como “una figura ampliamente conocida y respetada en el ámbito global”. De ser elegida, Bachelet se convertiría en la primera mujer en liderar la ONU.
Bachelet presidió Chile en dos períodos (2006-2010 y 2014-2018), fue directora ejecutiva de ONU Mujeres, secretaria general adjunta de la ONU entre 2010 y 2013 y alta comisionada para los derechos humanos entre 2018 y 2022.
El proceso de elección de la ONU se desarrollará este año en varias etapas, incluyendo audiencias públicas con los candidatos y una votación secreta en el Consejo de Seguridad. La decisión final recaerá en los cinco miembros permanentes del Consejo —Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia— quienes deberán acordar el nombramiento del próximo secretario general.








