Londres, 12 Marzo.- El Ministerio de Defensa británico anunció este miércoles que el destructor de Tipo 45 ‘HMS Dragon’ zarpó desde Portsmouth rumbo al Mediterráneo Oriental con el objetivo de proteger los activos e intereses del Reino Unido en la región y reforzar la seguridad ante posibles represalias iraníes tras la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel. La flota británica destacó que sus aviones Typhoon y F-35 continúan realizando operaciones defensivas junto a aliados en Jordania, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, consolidando la presencia militar británica en zonas estratégicas de Oriente Próximo.
El HMS Dragon, equipado con el sistema de misiles Sea Viper, y apoyado por los helicópteros Merlin y Wildcat, forma parte del despliegue decidido por el primer ministro Keir Starmer el pasado 3 de marzo, que incluyó el envío de helicópteros con capacidad antidrones a la base aérea de Akrotiri, en Chipre. Esta base había sido recientemente impactada por un dron de fabricación iraní, en el marco de la escalada bélica que comenzó el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes.
El Ministerio de Defensa británico recalcó que la presencia del destructor y las operaciones aéreas buscan garantizar la seguridad de los activos británicos y de sus aliados regionales en medio de un escenario de alta tensión, mientras la Marina Real británica mantiene seis destructores Tipo 45 activos en diversas áreas estratégicas.
En paralelo, la agencia británica de Operaciones Comerciales Marítimas (UKMTO) reportó este jueves un nuevo ataque contra un barco portacontenedores en el golfo Pérsico, cerca del estrecho de Ormuz. Según el informe, la nave fue impactada por un “proyectil sin identificar” que provocó un incendio menor, sin víctimas entre la tripulación. El incidente se suma a al menos 17 reportes de ataques o actividades sospechosas registrados desde el 28 de febrero en la región, afectando a barcos bajo banderas de distintos países, incluidos Japón y Tailandia.
El estrecho de Ormuz, por donde circula alrededor del 20 % del crudo mundial, se ha convertido en un punto crítico de riesgo para el transporte marítimo debido a los bombardeos en Irán y a la respuesta militar persa. Irán ha amenazado reiteradamente con impedir la exportación de petróleo si continúan los ataques en su territorio, mientras Estados Unidos ha advertido que intensificará sus ofensivas en caso de que se bloquee el flujo de crudo, generando un clima de tensión internacional que obliga a mantener operaciones de vigilancia y defensa continuas en la zona.
El despliegue del HMS Dragon, junto con la cooperación aérea y naval con aliados, refleja la estrategia británica de proteger rutas estratégicas, asegurar el transporte de energía y respaldar a socios regionales frente a la escalada militar en Oriente Medio, en un contexto de alta volatilidad geopolítica y riesgo de nuevos incidentes en los principales corredores marítimos del golfo Pérsico.








