París, 11 Marzo — La Agencia Internacional de la Energía acordó este miércoles liberar 400 millones de barriles de reservas estratégicas de petróleo, la mayor liberación de emergencia en su historia, con el objetivo de estabilizar los mercados energéticos afectados por la guerra en Oriente Medio y la interrupción del comercio petrolero en la región.
El anuncio se produce en medio de una fuerte crisis energética provocada por el conflicto con Irán, que ha afectado las rutas marítimas clave del petróleo y ha provocado ataques contra infraestructuras energéticas en el Golfo Pérsico.
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, explicó que la medida busca compensar la fuerte reducción del suministro global.
“Sin rutas suficientes hacia el mercado y sin más almacenamiento disponible, los productores de petróleo de Oriente Medio han comenzado a reducir la producción”, afirmó Birol. También advirtió que los ataques a refinerías e infraestructuras energéticas han interrumpido operaciones críticas, especialmente para combustibles como el diésel y el combustible de aviación.
Impacto del cierre del Estrecho de Ormuz
La decisión llega mientras el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz permanece prácticamente paralizado. Este paso marítimo estratégico conecta el Golfo Pérsico con el Océano Índico y por él circula normalmente cerca de una cuarta parte del comercio mundial de petróleo transportado por mar.
Según Birol, habitualmente 15 millones de barriles diarios de crudo y otros 5 millones de barriles de productos petroleros atraviesan este estrecho. Sin embargo, el conflicto ha reducido el flujo a menos del 10% de los niveles previos a la guerra, generando temores de escasez global.
En respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel, Irán ha lanzado ofensivas contra buques comerciales, instalaciones petroleras y refinerías en varios países del Golfo, en un intento de presionar a sus adversarios mediante el impacto económico global.
Apoyo del G7 y liberación de reservas nacionales
La medida fue discutida durante una reunión de ministros de Energía del G7, celebrada en la sede de la AIE en París.
El presidente francés Emmanuel Macron respaldó la decisión y señaló que la liberación de reservas equivale a unos 20 días del volumen de petróleo que normalmente atraviesa el Estrecho de Ormuz. Francia aportará 14,5 millones de barriles al esfuerzo colectivo.
Otros países también comenzaron a movilizar sus reservas. Alemania, Austria y Japón anunciaron que liberarán parte de sus existencias estratégicas para ayudar a contener el aumento de los precios energéticos.
La ministra de Economía alemana, Katherina Reiche, indicó que Berlín liberará 2,64 millones de toneladas de petróleo de sus reservas nacionales como parte de la iniciativa coordinada.
Reservas estratégicas y crisis energética
Los países miembros de la AIE mantienen actualmente más de 1.200 millones de barriles de reservas públicas de emergencia, además de otros 600 millones de barriles almacenados bajo obligaciones gubernamentales, lo que constituye una de las principales herramientas para estabilizar los mercados en momentos de crisis.
Estas reservas fueron creadas en 1974, tras el embargo petrolero árabe que provocó una crisis energética mundial. Desde entonces, solo han sido utilizadas en cinco ocasiones, incluyendo la Guerra del Golfo, el Huracán Katrina, la guerra civil en Libia en 2011 y dos veces después de la invasión rusa de Ucrania.
Birol subrayó que, aunque la liberación de reservas ayudará a aliviar la presión inmediata sobre los precios, la verdadera solución dependerá de la reapertura del tránsito energético por el Estrecho de Ormuz, actualmente uno de los puntos más críticos para la seguridad energética mundial.








