Bogotá, 6 marzo — Más de 41,2 millones de colombianos están convocados a las urnas el próximo 8 de marzo para elegir a los integrantes de un nuevo Congreso y participar en consultas presidenciales de tres bloques políticos, en una jornada marcada por las advertencias del presidente Gustavo Petro sobre un posible fraude electoral.
Los ciudadanos deberán elegir 102 senadores y 183 representantes a la Cámara, en unos comicios legislativos que definirán el equilibrio político del país de cara a las elecciones presidenciales previstas para el 31 de mayo. Paralelamente, varios partidos realizarán consultas internas para seleccionar a sus candidatos presidenciales, lo que reducirá la amplia lista de aspirantes que buscan suceder al actual mandatario.
Petro alerta sobre un posible fraude electoral
La polémica previa a las elecciones surgió después de que Petro expresara públicamente su desconfianza en los sistemas informáticos utilizados por la Registraduría Nacional del Estado Civil, entidad responsable de la logística electoral en Colombia.
El mandatario ha cuestionado especialmente el software utilizado para el preconteo de votos, desarrollado por una empresa privada que también fue contratada en las elecciones de 2022, cuando él resultó elegido presidente.
Ante estas afirmaciones, el registrador nacional, Hernán Penagos, aseguró que todos los sistemas han sido auditados por organismos internacionales y que los resultados finales serán determinados por los jueces electorales durante el proceso oficial de escrutinio, que se realiza después del preconteo preliminar divulgado la noche de la votación.
Penagos insistió en que los mayores riesgos para la transparencia electoral no provienen del sistema informático, sino de prácticas ilegales como la compra de votos, la financiación irregular de campañas o la presión sobre electores en determinadas regiones.
Alertas por violencia electoral
La Defensoría del Pueblo de Colombia también ha advertido sobre posibles episodios de violencia electoral en decenas de municipios del país debido a la presencia de grupos armados ilegales.
Las autoridades temen que estas organizaciones intenten influir en los resultados mediante intimidaciones o control territorial en zonas rurales.
Petro recordó además que en las elecciones legislativas de 2022 su coalición política, el Pacto Histórico, obtuvo más de 390.000 votos adicionales durante el escrutinio oficial, lo que atribuyó al trabajo de los testigos electorales que vigilaron el conteo.
Sin embargo, instituciones como la Procuraduría General de la Nación, la Contraloría General de la República de Colombia y la Misión de Observación Electoral han señalado que no existen indicios de fraude sistemático, y subrayaron que el sistema electoral colombiano contempla mecanismos legales para denunciar y corregir irregularidades.
El Congreso como contrapeso político
La elección legislativa es considerada clave para el futuro político del país, ya que el nuevo Congreso podría convertirse en un contrapeso decisivo para el próximo presidente o, por el contrario, en un aliado que facilite la aprobación de reformas.
Durante el actual gobierno, el Congreso ha aprobado algunas iniciativas impulsadas por Petro, como las reformas laboral y pensional, pero también ha rechazado proyectos fundamentales del Ejecutivo, entre ellos la reforma al sistema de salud y la reforma tributaria.
Analistas políticos señalan que el resultado de estas elecciones determinará si el oficialismo logra mantener una bancada fuerte o si la oposición de derecha recupera influencia en el Legislativo.
La nueva composición parlamentaria también podría ser determinante para una propuesta impulsada por el gobierno: la convocatoria de una Asamblea Constituyente de origen ciudadano para modificar la Constitución colombiana, iniciativa que actualmente se encuentra en fase de recolección de firmas y que posteriormente deberá ser aprobada por el Congreso.
Consultas presidenciales para reducir la lista de candidatos
Además de elegir el Congreso, los votantes participarán en consultas interpartidistas para seleccionar candidatos presidenciales dentro de tres grandes corrientes políticas.
En total, 16 precandidatos compiten en estas consultas, aunque dos de los aspirantes que lideran las encuestas han decidido no participar en ellas: el senador izquierdista Iván Cepeda y el abogado y político de derecha Abelardo de la Espriella.
Ambos han pedido a sus seguidores abstenerse de votar en las consultas, en una estrategia destinada a restarles peso político a esos mecanismos de selección interna.
Entre los aspirantes que sí participarán se encuentran figuras conocidas como la exalcaldesa de Bogotá Claudia López, el exembajador colombiano en el Reino Unido Roy Barreras y la senadora conservadora Paloma Valencia.
Analistas consideran que los resultados de estas consultas serán decisivos para reorganizar el mapa político del país, ya que los candidatos derrotados podrían posteriormente apoyar a los aspirantes mejor posicionados o impulsar nuevas alianzas de cara a la carrera presidencial.
Con millones de votantes aún indecisos y una amplia oferta de candidatos, los comicios del 8 de marzo podrían redefinir el escenario político colombiano y marcar el rumbo de la elección presidencial que se celebrará a finales de mayo.








