Washington, 4 de marzo de 2026.– Estados Unidos ha utilizado por primera vez en combate el dron LUCAS (Low-Cost Uncrewed Combat Attack System) en sus ataques contra Irán, un modelo que el Pentágono reconoce estar inspirado en el Shahed-136 iraní, ampliamente empleado por Rusia en la guerra de Ucrania.
El Comando Central estadounidense (Centcom) informó que los drones LUCAS fueron desplegados junto a bombarderos estratégicos, cazas y misiles de crucero, marcando su bautismo de fuego histórico. Según el Pentágono, estos drones forman parte de una estrategia de “masa asequible”, que permite desplegar sistemas no tripulados de bajo costo en grandes cantidades para saturar las defensas aéreas enemigas.
Los Shahed-136 iraníes, de 3,5 metros de largo y 2,5 metros de envergadura, transportan cargas explosivas de entre 40 y 60 kilos y cuentan con un sistema de navegación por satélite. Su bajo costo —unos 20.000 dólares por unidad frente a los más de 20 millones del MQ-9 Reaper estadounidense— y su facilidad de producción en masa los han convertido en un modelo atractivo para copiar.
El LUCAS estadounidense mide aproximadamente 3 metros de largo y 2,4 metros de envergadura, con un coste unitario estimado de 35.000 dólares. Según expertos, su diseño modular permite integrar distintas cargas útiles y sistemas de control, incluyendo antenas Starlink, lo que facilita la comunicación por satélite y el control simultáneo de múltiples drones, ampliando sus capacidades operativas frente a los modelos más básicos como el Shahed-136 o el ruso Geran-2.
El Pentágono ha destacado que este despliegue refleja una adaptación de la experiencia de Rusia en Ucrania, donde el uso masivo de drones económicos ha revolucionado la doctrina militar moderna y ahora inspira la estrategia estadounidense en Oriente Medio.








