TORONTO, 27 feb.— La incautación récord de 835 kilos de cocaína en Toronto, anunciada el 21 de enero de 2025 por el Servicio de Policía local, ha reactivado las preguntas sobre la posible influencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Canadá.

El jefe de policía, Myron Demkiw, señaló entonces que la droga —valorada en unos 83 millones de dólares en el mercado negro— “presumiblemente proviene” de esa organización criminal mexicana. La declaración generó inquietud sobre el alcance real del cártel en territorio canadiense.

Sin presencia directa, pero con vínculos

Expertos en criminología coinciden en que no existen evidencias de una presencia física estructurada del CJNG en Canadá. Sin embargo, sí se observan conexiones operativas.

Valentín Pereda, profesor asistente de la Escuela de Criminología de la Universidad de Montreal, explicó que lo que se detecta es una colaboración entre grupos criminales canadienses y organizaciones mexicanas. Según indicó, las redes locales recurren a los cárteles para abastecerse de cocaína y otras sustancias.

En esa dinámica encaja el caso del canadiense Ryan Wedding, señalado como intermediario con contactos en México. De acuerdo con Pereda, su rol habría consistido en aprovechar sus redes en Canadá para facilitar la distribución de droga proveniente de cárteles mexicanos.

Un negocio impulsado por la demanda

Jean-Claude Bernheim, experto en criminología, subraya que los cárteles funcionan como empresas ilícitas que buscan mercados con alta demanda. En Canadá, los datos de Statistics Canada muestran que el consumo de sustancias ilegales no es marginal: en 2023, más de uno de cada cinco canadienses afirmó haber consumido alguna droga ilícita en su vida.

Para los especialistas, esta demanda convierte al país en un mercado atractivo para organizaciones como el CJNG, aunque la distribución interna continúe en manos de estructuras criminales ya establecidas, como pandillas, motociclistas o mafias locales.

Impacto más allá de Canadá

El CJNG no solo está vinculado al narcotráfico, sino también a trata de personas, tráfico de migrantes y ciberdelincuencia, según la politóloga Marie-Christine Doran, de la Universidad de Ottawa. La organización ha sido señalada por utilizar tecnologías avanzadas para expandir sus operaciones.

Autoridades de Toronto anticipan que el precio del kilo de cocaína —actualmente entre 21.000 y 26.000 dólares— podría aumentar debido a la violencia y reconfiguración del crimen organizado en México.

Para algunos miembros de la comunidad mexicana en Canadá, el fenómeno tiene un efecto transnacional. “Si no consumiéramos tanta droga aquí, el cártel no sería tan poderoso”, señaló Mauricio Garrido, residente mexicano en Toronto, al destacar que la demanda en el norte alimenta la violencia en su país de origen.

La incautación récord no confirma una implantación formal del CJNG en Canadá, pero sí evidencia la creciente interconexión entre redes criminales internacionales y el mercado canadiense de drogas.

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