María Corina Machado exige una transición total en Venezuela y descarta pactos que mantengan estructuras chavistas en el poder

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Washington, 29 de enero.- La líder opositora venezolana María Corina Machado lanzó un mensaje firme tras reunirse con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, al asegurar que Venezuela necesita una transición democrática completa, sin concesiones que permitan la supervivencia de las estructuras de poder chavistas tras la caída de Nicolás Maduro. El encuentro tuvo lugar en la sede del Departamento de Estado, pocas horas después de que Rubio compareciera ante el Senado para exponer la estrategia de la administración de Donald Trump hacia el país sudamericano, luego de la captura de Maduro el pasado 3 de enero.

En declaraciones a la prensa, Machado evitó pronunciarse directamente sobre la posibilidad de integrar un eventual gobierno de transición junto a Delcy Rodríguez, quien asumió el control del Ejecutivo venezolano tras la detención del exmandatario. No obstante, dejó clara su postura al señalar que su trabajo está orientado a facilitar “una transición real” que permita reconstruir las instituciones democráticas y garantizar justicia, y no a consolidar la permanencia de sectores vinculados al régimen anterior.

“Estamos dispuestos a facilitar una transición verdadera. Esto no es una transición a la rusa donde las mafias se quedan en el poder”, afirmó Machado, aludiendo al modelo postsoviético como un ejemplo fallido de cambio político. Subrayó que su objetivo es restituir el Estado de derecho, propiciar el reencuentro nacional y sentar las bases de una democracia funcional, sin impunidad para quienes hayan sido responsables de abusos y corrupción.

La dirigente opositora calificó el momento actual como “horas y días decisivos” para el futuro de Venezuela y aseguró contar con el respaldo de la administración Trump para avanzar hacia un proceso de transformación política profunda. Sobre Rubio, con quien mantiene una relación de años, destacó que es “una de las personas que mejor entiende el hemisferio”, reforzando así la sintonía estratégica entre el movimiento opositor que encabeza y la Casa Blanca.

La postura de Machado introduce matices frente a la estrategia oficial de Washington. Durante su comparecencia ante el Senado, Rubio dejó claro que Estados Unidos no contempla una nueva intervención militar en Venezuela, aunque advirtió que el uso de la fuerza no está descartado si Delcy Rodríguez se niega a cooperar con las autoridades estadounidenses. El secretario de Estado explicó que su departamento supervisará de cerca el desempeño del gobierno interino y reconoció que, por ahora, “el control de las armas y de las instituciones sigue en manos del régimen”.

Machado manifestó su intención de regresar a Venezuela en el corto plazo, aunque no descartó realizar visitas previas a otros países para cerrar acuerdos y mantener conversaciones que considera clave para el proceso de transición. La líder opositora permaneció gran parte de 2025 en la clandestinidad ante el riesgo de ser detenida por el régimen de Maduro y salió del país en diciembre para recibir en Noruega el Premio Nobel de la Paz, otorgado por su lucha en favor de la democracia y los derechos humanos.

Consultada sobre las recientes declaraciones de Delcy Rodríguez, quien aseguró que ya no acepta órdenes del exterior, Machado respondió que lo relevante no son las palabras, sino los hechos. “No se trata de lo que diga esa señora, sino de lo que está haciendo”, sentenció. En ese sentido, afirmó que existen señales de debilitamiento en el aparato represivo, aunque reconoció que los avances son limitados y que la represión continúa.

Desde el inicio del proceso de excarcelaciones, más de 300 presos políticos han sido liberados, pero más de 700 personas permanecen aún detenidas, y se han registrado nuevos arrestos durante el mes de enero. El proceso ha estado rodeado de controversia debido a la falta de transparencia y a las discrepancias entre las cifras oficiales y las verificadas por organizaciones de derechos humanos. Mientras el gobierno interino afirma haber liberado a más de 600 personas desde diciembre, organizaciones independientes han confirmado un número significativamente menor.

El encuentro entre Machado y Rubio se produce en un contexto de máxima tensión política, apenas tres semanas después de que una operación militar estadounidense derrocara al régimen de Maduro en Caracas. La denominada Operación Resolución Absoluta, ejecutada el 3 de enero, culminó con la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York para enfrentar cargos federales relacionados con narcotráfico y crimen organizado.

En este escenario, Machado se consolida como una de las figuras centrales del proceso de transición venezolana, insistiendo en que cualquier salida a la crisis debe implicar un quiebre definitivo con el pasado chavista y la construcción de un nuevo marco institucional que garantice libertad, justicia y estabilidad a largo plazo.

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