Washington, 16 enero.- El director de la CIA, John Ratcliffe, realizó un viaje a Venezuela para reunirse con la presidenta interina Delcy Rodríguez, convirtiéndose en el funcionario de mayor rango del gobierno del presidente Donald Trump en visitar el país sudamericano tras la reciente incursión estadounidense que capturó al exlíder Nicolás Maduro.
La reunión, efectuada el jueves en Caracas, tuvo una duración de dos horas, según indicó un funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato. El encuentro fue impulsado directamente por Donald Trump y buscó demostrar la disposición de Estados Unidos para establecer una relación más sólida y cooperativa con los nuevos líderes venezolanos, en un contexto marcado por tensiones políticas y operaciones de seguridad de alto perfil.
El viaje de Ratcliffe coincide con la entrega de la medalla del Premio Nobel de la Paz por parte de la líder opositora venezolana María Corina Machado a Trump en la Casa Blanca, un gesto simbólico que resalta la relación de Estados Unidos con la oposición venezolana, aunque en la práctica el gobierno estadounidense aún no ha definido su apoyo exclusivo a ningún grupo político en el país.
Durante la visita, Ratcliffe abordó posibles mecanismos de cooperación económica entre Estados Unidos y Venezuela y dejó en claro que el país sudamericano no puede permitir la presencia de adversarios estadounidenses, incluidos narcotraficantes, en su territorio. La CIA jugó un papel crucial en la operación que llevó a la captura de Maduro, proporcionando inteligencia estratégica y coordinando ataques previos con drones sobre instalaciones utilizadas por cárteles de drogas, según indicaron funcionarios estadounidenses.
El funcionario señaló que la reunión también tenía como objetivo sentar las bases de futuras colaboraciones entre la administración de Trump y los nuevos líderes venezolanos, incluyendo supervisión de la industria petrolera estatal y posibles inversiones extranjeras en sectores estratégicos. Rodríguez, en su primer mensaje a la nación como presidenta interina, subrayó la necesidad de abrir la industria petrolera a mayor inversión extranjera, en línea con la promesa de Trump de supervisar las ventas de crudo venezolano.
La visita ha generado interpretaciones encontradas. Mientras algunos analistas la ven como un acercamiento estratégico de Trump hacia Rodríguez, María Corina Machado aseguró que no representa un desplazamiento de su movimiento de oposición, considerado por muchos como legítimo ganador de las elecciones presidenciales de 2024. Machado evitó dar detalles sobre sus planes de retorno a Venezuela y sobre la fecha de posibles elecciones futuras, manteniendo incertidumbre sobre la evolución política en el país.
Trump, por su parte, ha manifestado dudas sobre la capacidad de Machado para liderar Venezuela, señalando que “no tiene ni el apoyo ni el respeto dentro del país”, lo que subraya la complejidad de las relaciones entre la administración estadounidense, la oposición venezolana y el nuevo gobierno interino de Rodríguez. La visita de Ratcliffe marca un momento significativo en la diplomacia estadounidense en Venezuela, combinando elementos de seguridad, inteligencia y política exterior, y puede sentar precedentes para futuros acercamientos entre ambos países.





