Washington, 3 de enero.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, difundió este sábado la primera imagen de Nicolás Maduro tras su captura, confirmando visualmente el arresto del líder venezolano luego de una operación militar y policial estadounidense ejecutada en territorio venezolano durante la madrugada.
En la fotografía, publicada por Trump en su red social Truth Social, se observa a Nicolás Maduro esposado, de pie, vestido con un mono gris, con gafas y audífonos de protección, mientras sostiene una botella de agua. El mandatario estadounidense acompañó la imagen con el mensaje: “Nicolás Maduro a bordo del USS Iwo Jima”. En la escena, Maduro aparece custodiado por un agente de la DEA, lo que refuerza el carácter judicial del operativo.
Según informó el propio Trump, Estados Unidos llevó a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela, tras el cual Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados y trasladados en avión fuera del país. El presidente anunció además una conferencia de prensa en Mar-a-Lago a las 11:00 a. m. (16:00 GMT) para detallar el alcance de la operación.
Horas después, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, confirmó que Maduro y la primera dama venezolana serán juzgados en un tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York, recordando que desde 2020 pesa sobre el mandatario una acusación formal por conspiración para el narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, entre otros cargos.
“Nicolás Maduro y su esposa han sido acusados formalmente en el Distrito Sur de Nueva York. Pronto enfrentarán todo el peso de la justicia estadounidense”, afirmó Bondi en un mensaje difundido en X, donde agradeció al presidente Trump y a las fuerzas armadas estadounidenses por la ejecución de lo que calificó como una misión exitosa.
De acuerdo con fuentes oficiales, la madrugada de este sábado Estados Unidos atacó varias instalaciones militares en Venezuela como parte del operativo relámpago destinado a la extracción de Maduro, en una acción sin precedentes que marca un punto de quiebre en la relación bilateral entre ambos países.
Desde su imputación en 2020, Washington —que no reconoce a Maduro como presidente legítimo de Venezuela— había incrementado progresivamente la recompensa por información que condujera a su arresto, hasta alcanzar un récord de 50 millones de dólares. De ser hallado culpable, Maduro podría enfrentar penas que van desde 20 años de prisión hasta cadena perpetua bajo la legislación estadounidense.
Mientras tanto, la cúpula del régimen chavista queda en una situación de máxima incertidumbre, con reportes que sitúan a la vicepresidenta Delcy Rodríguez fuera del país, mientras la comunidad internacional observa con atención las consecuencias políticas, diplomáticas y de seguridad derivadas de la captura del líder venezolano.





