Roma, 2 de enero de 2026.– La continuidad de Paulo Dybala en la Roma atraviesa un momento clave, marcada por la decisión del club de priorizar futbolistas menores de 30 años y por la posible llegada de refuerzos ofensivos como Giacomo Raspadori (25) y Joshua Zirkzee (24). Pese a este nuevo enfoque del proyecto deportivo liderado por Gian Piero Gasperini y el director deportivo Frederic Massara, el entorno del delantero argentino mantiene la esperanza de alcanzar un acuerdo de renovación, aun cuando ello implique ajustes contractuales significativos.
Con su contrato próximo a expirar, Dybala ya habría manifestado su disposición a aceptar una fuerte rebaja salarial para continuar en Trigoria, según informó el diario italiano La Repubblica. El primer contacto formal entre su representante y la dirigencia giallorossa está previsto para después del cierre del mercado invernal europeo, instancia que será determinante para el futuro del atacante.
En el plano deportivo, el reciente rendimiento de la Joya reforzó su posición dentro del club. En el último encuentro ante Genoa, disputó los 90 minutos, mostrando una clara recuperación física y creatividad, tras dejar atrás la lesión en el isquiotibial izquierdo sufrida en noviembre. Esta evolución también se reflejó en los entrenamientos, calificados como exigentes pero positivos por la prensa especializada.
No obstante, la evaluación de la Roma va más allá del rendimiento deportivo y está estrechamente ligada a la sostenibilidad económica. Actualmente, Dybala percibe cerca de 8 millones de euros netos por temporada, cifra que la dirigencia pretende reducir al menos a la mitad. El objetivo del club sería acercar su nuevo salario a los 3 millones de euros, alineándolo con los contratos de otros referentes del plantel.
La posible incorporación de Raspadori y Zirkzee añade complejidad a la negociación. Además del impacto financiero, estas llegadas limitarían el espacio de Dybala en el once titular, planteando un nuevo desafío para el argentino, quien viene de un resurgimiento futbolístico tras actuaciones discretas frente a Nápoles, Cagliari y Juventus.
Pese a ello, el respaldo del entrenador es contundente. Gasperini fue claro: “No quiero renunciar a Dybala; nadie tiene sus cualidades” y añadió: “Si no tiene problemas, que juegue siempre”. Estas declaraciones renovaron el optimismo tanto en el entorno del jugador como en la cúpula del club, conscientes de la dificultad de encontrar un sustituto con su perfil.
En paralelo, Boca Juniors sigue atento a la situación. El plan del club argentino es no avanzar en este mercado de pases, ya que liberar a Dybala implicaría un desembolso elevado. La estrategia de Juan Román Riquelme pasa por esperar la finalización del contrato para ofrecerle un salario similar al de Leandro Paredes, con la intención de cumplir el sueño del cordobés de vestir la camiseta xeneize.
Sin embargo, Boca no está solo en la carrera. La Roma no renuncia a retener a Dybala de cara a la próxima temporada y condiciona su continuidad al rendimiento inmediato del futbolista. Los próximos partidos serán decisivos para definir si el argentino logra convertirse en la excepción dentro del plan de rejuvenecimiento del club italiano o si, finalmente, su futuro se abre hacia un esperado regreso al fútbol argentino.




