Río de Janeiro, 2 de enero de 2026.– La Policía Federal de Brasil ordenó que Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y actualmente residente en Estados Unidos, regrese de inmediato al país para retomar su cargo de escribiente dentro de la corporación, según una resolución publicada este viernes en el Diario Oficial.

El tercer hijo del exmandatario brasileño, condenado por golpismo, se encontraba apartado de sus funciones en la Policía Federal mientras ejercía como diputado, pero la Cámara de Diputados declaró recientemente la pérdida de su mandato al constatar que acumuló más de un tercio de ausencias injustificadas durante el período legislativo.

La resolución, firmada por el director interino de Gestión de Personas de la Policía Federal, Licínio Nunes de Moraes Netto, establece la “cesación de la licencia para el ejercicio de mandato electivo, a partir del 19 de diciembre de 2025”, y ordena el “retorno inmediato al ejercicio del cargo efectivo en su lotación de origen”.

Según el documento oficial, la orden de regreso tiene fines “exclusivamente declaratorios y de regularización de la situación funcional”, aunque advierte que cualquier ausencia injustificada a partir de ahora podría derivar en medidas administrativas y disciplinarias contra el exdiputado.

Eduardo Bolsonaro ingresó a la Policía Federal en 2010 como escribiente y solicitó licencia para desempeñarse como legislador. Desde marzo del año pasado, reside en Estados Unidos, alegando ser víctima de persecución política y judicial en Brasil.

Pérdida del mandato y causas judiciales

El pasado 18 de diciembre, la presidencia de la Cámara de Diputados formalizó la pérdida de su escaño, al superar el límite de faltas no justificadas permitido por la Constitución brasileña. En total, Eduardo Bolsonaro acumuló 59 ausencias injustificadas desde que viajó a EE.UU.

De acuerdo con las autoridades, el exdiputado se desplazó a territorio estadounidense con el objetivo de cabildear ante el Gobierno de EE.UU. para que impusiera sanciones contra Brasil, en una estrategia destinada a beneficiar a su padre, lo que le valió una imputación de la Corte Suprema por intento de coacción a la Justicia.

Este proceso se desarrolla en paralelo al juicio por intento de golpe de Estado en el que Jair Bolsonaro fue condenado a 27 años de prisión como líder de un complot contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien lo derrotó en las elecciones presidenciales de 2022.

Tras las gestiones de Eduardo Bolsonaro, el Gobierno de Donald Trump impuso aranceles del 50 % a una parte significativa de las importaciones brasileñas, bajo el argumento de una supuesta persecución judicial y política contra el exmandatario. No obstante, Washington revocó recientemente la mayoría de esos aranceles y sanciones aplicadas a miembros del Supremo Tribunal Federal, reduciendo el impacto de la ofensiva diplomática impulsada desde el entorno bolsonarista.

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