TORONTO, Canadá, 26 dic.- Al acercarse el final de 2025, el deporte canadiense puede mirar atrás y reconocer una temporada excepcional, definida por hazañas colectivas, finales históricas y actuaciones que reavivaron pasiones profundamente arraigadas en la identidad deportiva del país. Desde el béisbol y el hockey hasta el rugby, el fútbol y el fútbol canadiense, varios equipos superaron expectativas, desafiaron pronósticos y consolidaron a Canadá como un actor protagonista en el escenario deportivo internacional.

A continuación, un repaso detallado de cinco equipos que dejaron una huella imborrable en 2025, junto a menciones honoríficas que completan un año memorable.

Toronto Blue Jays: el regreso de un gigante

La participación de los Toronto Blue Jays en la Serie Mundial fue, sin duda, uno de los momentos más emblemáticos del año. El único equipo canadiense de las Grandes Ligas devolvió al país a la élite del béisbol, despertando una ola de entusiasmo que recordó las históricas coronas de 1992 y 1993.

El gran protagonista fue Vladimir Guerrero Jr., figura canadiense-dominicana y heredero de un apellido icónico para el béisbol nacional. Con actuaciones decisivas, lideró a los Jays hasta la gran final, evocando la memoria de su padre, quien brilló en las mayores durante la etapa de los Expos de Montreal.

Toronto llevó al límite a los Los Ángeles Dodgers, campeones defensores y considerados el equipo más poderoso —y costoso— de la MLB. La Serie Mundial se decidió en siete partidos, con una ajustada derrota en tiempo extra en el último encuentro, disputado ante un Rogers Centre completamente abarrotado. Fue la primera derrota de los Blue Jays en una Serie Mundial, tras sus dos títulos consecutivos de los años noventa.

El impacto fue histórico: el séptimo juego fue seguido por un promedio de 11,6 millones de espectadores en Canadá, convirtiéndose en el cuarto evento deportivo más visto de la historia del país, solo superado por momentos icónicos de los Juegos Olímpicos de Invierno de Vancouver 2010.

Selección masculina de hockey: orgullo nacional en hielo

Mientras el béisbol capturaba titulares, el equipo nacional masculino de hockey reafirmó por qué este deporte sigue siendo el corazón de Canadá. El 20 de febrero, en Boston, la selección canadiense venció a Estados Unidos en la final del Torneo de las Cuatro Naciones, en un contexto cargado de simbolismo político y deportivo.

La rivalidad trascendió el hielo, marcada por tensiones diplomáticas derivadas de una guerra comercial entre ambos países. El ambiente fue eléctrico desde el inicio, con un partido que comenzó con tres peleas en los primeros nueve segundos, reflejando la intensidad del duelo.

Sobre la pista, Canadá respondió con talento puro. Un plantel excepcional —con Sidney Crosby, Connor McDavid, Nathan MacKinnon, entre otros— mostró la profundidad del hockey canadiense. El gol decisivo de McDavid en la prórroga selló una victoria 3-2 que desató celebraciones de costa a costa y reforzó una rivalidad que promete nuevos capítulos en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina 2026.

Rugby femenino: una gesta contra los gigantes

La selección femenina de rugby de Canadá protagonizó una de las historias más inspiradoras del año. Contra todo pronóstico y con recursos limitados, el equipo alcanzó la final de la Copa Mundial, culminando un recorrido marcado por resiliencia y determinación.

Meses antes del torneo, Rugby Canada había lanzado una campaña de financiación colectiva para recaudar un millón de dólares, evidencia de las dificultades estructurales que enfrentaban las jugadoras. Aun así, Canadá sorprendió al mundo al derrotar en semifinales a las Black Ferns de Nueva Zelanda, campeonas defensoras y dominadoras históricas del rugby femenino, con un contundente 34-19.

Aunque cayeron en la final ante Inglaterra, el recorrido canadiense quedó grabado como una de las mayores gestas del deporte nacional en 2025, demostrando que el talento y el espíritu competitivo pueden superar cualquier limitación.

Vancouver Whitecaps: fútbol canadiense en la élite

Los Vancouver Whitecaps escribieron una página inédita en el fútbol canadiense al convertirse en el primer club del país en alcanzar la final de la Copa MLS desde las gestas del Toronto FC en la década pasada.

Gran parte del éxito estuvo ligado a la llegada de Thomas Müller, campeón del mundo con Alemania en 2014 y leyenda del Bayern Múnich. Su experiencia y visión de juego transformaron al equipo, que sumó 63 puntos en la temporada regular, el mejor registro de su historia, y terminó segundo en la Conferencia Oeste.

En la final, Vancouver se midió al Inter de Miami de Lionel Messi, en un duelo cargado de simbolismo que recordó los grandes enfrentamientos europeos entre ambas estrellas. Aunque los Whitecaps cayeron 3-1 en el Chase Stadium, su recorrido consolidó el crecimiento del fútbol canadiense y dejó una señal clara de ambición futura.

Saskatchewan Roughriders: reyes de la CFL

En el fútbol canadiense, los Saskatchewan Roughriders dominaron la temporada y conquistaron la Copa Grey 2025, la quinta de su historia. El equipo se impuso tras unos playoffs exigentes frente a rivales de alto nivel como los BC Lions y los Alouettes de Montreal.

La campaña fue casi perfecta: Saskatchewan cerró la fase regular con el mejor récord de la CFL y coronó el año con un título que también tuvo un fuerte componente humano. A los 39 años, el mariscal de campo Trevor Harris levantó por primera vez la Copa Grey, 13 años después de su debut profesional, protagonizando una de las historias más emotivas de la temporada.

Veredicto y menciones honoríficas

Aunque no lograron el título, los Toronto Blue Jays fueron, para muchos, el equipo que dejó la huella más profunda en la memoria colectiva de los canadienses en 2025. Su recorrido simbolizó esperanza, nostalgia y renovación.

El año también dejó otras actuaciones destacadas: los Edmonton Oilers, nuevamente subcampeones de la Copa Stanley ante los Florida Panthers; los Carabins de la Universidad de Montreal, campeones universitarios con la Copa Vanier; el equipo de curling de Rachel Homan, designado para representar a Canadá en Milán-Cortina 2026; y el Atlético de Ottawa, campeón por primera vez de la Premier League canadiense en una final disputada bajo la nieve.

En conjunto, 2025 quedará registrado como un año en el que el deporte canadiense reafirmó su identidad, su competitividad y su capacidad de emocionar a todo un país.

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