Tegucigalpa, 25 de diciembre—El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras anunció este miércoles que el conservador Nasry “Tito” Asfura, del Partido Nacional, ganó las elecciones presidenciales del 30 de noviembre con el 40,27 % de los votos, tras imponerse a Salvador Nasralla, del Partido Liberal, quien obtuvo el 39,53 %, luego de un escrutinio especial prolongado que generó tensiones políticas y denuncias de irregularidades en el país centroamericano.

El organismo electoral hizo oficial el resultado tras concluir el recuento especial de 2.792 actas, iniciado la semana pasada por supuestas inconsistencias y errores. La victoria supone el regreso de la derecha al poder en Honduras, después de que el oficialista Partido Libertad y Refundación (Libre), de izquierda, quedara relegado al tercer lugar con su candidata Rixi Moncada, que alcanzó el 19,19 % de los sufragios.

Asfura, de 67 años, logró así su segundo intento por alcanzar la presidencia, tras haber sido derrotado en los comicios de 2021 por Xiomara Castro, actual presidenta y esposa del expresidente Manuel Zelaya. En un mensaje difundido en redes sociales, el presidente electo hizo un llamado a la unidad y la paz, asegurando que gobernará para todos los hondureños. “Hoy les extiendo mi mano para caminar juntos con firme determinación de trabajar sin descanso por Honduras. No les voy a fallar”, afirmó.

Mientras tanto, dirigentes y simpatizantes del Partido Nacional celebraron el anuncio en su sede, ondeando banderas y coreando consignas a favor de su candidato. En contraste, Salvador Nasralla rechazó la declaratoria del CNE, asegurando que el voto popular no fue respetado. “Lo que está sucediendo hoy en Honduras es igual a lo que sucedió en Venezuela, imponiendo a un líder”, declaró, y anunció que continuará denunciando un supuesto fraude electoral a nivel nacional e internacional.

La victoria de Asfura fue respaldada por figuras internacionales. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, señaló en la red social X que “el pueblo de Honduras ha hablado” y expresó la disposición de Washington a trabajar con el nuevo gobierno para promover la prosperidad y la seguridad regional. El presidente argentino Javier Milei también celebró el resultado, calificándolo como “una derrota del narcosocialismo” y una señal de cambio político en el país.

Por su parte, la Organización de Estados Americanos (OEA) manifestó su disposición a colaborar con Honduras para garantizar una transición de poder pacífica y conforme a la ley, aunque reconoció las dificultades del proceso electoral y lamentó que aún no se haya completado el recuento total de los votos.

El desenlace electoral se produce en un contexto de creciente polarización y forma parte de un giro regional hacia la derecha en América Latina, pocos días después de la elección del ultraderechista José Antonio Kast en Chile. Durante el proceso, Estados Unidos incluso restringió visas a funcionarios hondureños del partido Libre por lo que consideró interferencias en el recuento, una medida que elevó la tensión diplomática.

Asfura, empresario del sector de la construcción y exalcalde de Tegucigalpa durante dos periodos consecutivos, centró su campaña en la inversión, la generación de empleo y la seguridad, proponiendo un modelo basado en prevención, fortalecimiento policial y uso de tecnología contra el crimen organizado. Además, ha expresado su intención de trabajar estrechamente con el presidente estadounidense Donald Trump en temas de migración, comercio y seguridad, en un país considerado el más pobre de Centroamérica.

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