Toronto, 14 Dic.— Políticos canadienses y organizaciones comunitarias expresaron mensajes de solidaridad y condena tras el tiroteo masivo ocurrido durante una celebración de Janucá (Hanukkah) en Australia, que dejó al menos 16 personas muertas y decenas de heridos.
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, afirmó que el país “acompaña al pueblo judío en Australia y en todo el mundo” frente a lo que calificó como un ataque horrible, y reiteró el compromiso canadiense contra el antisemitismo y la violencia por motivos religiosos.
Desde el ámbito provincial, el primer ministro de Ontario, Doug Ford, señaló que se encuentra rezando por las víctimas y sus familias, subrayando que “todos debemos alzarnos con firmeza contra el antisemitismo y el odio”. En la misma línea, la primera ministra de Alberta, Danielle Smith, manifestó su tristeza por lo ocurrido y sostuvo que “nadie debería ser asesinado ni sufrir violencia a causa de su fe”.
Las reacciones también se extendieron a la comunidad judía en Canadá. El grupo de defensa B’nai B’rith y otros líderes comunitarios expresaron su indignación por el ataque y pidieron al Gobierno federal en Ottawa que refuerce las medidas de prevención para evitar hechos similares en territorio canadiense.
El ataque ocurrió en Bondi Beach, en Sídney, cuando dos hombres armados abrieron fuego contra una multitud reunida para celebrar el inicio de Hanukkah, dejando además al menos 38 personas heridas, según informaron las autoridades australianas.
El suceso ha generado una ola de condenas internacionales y renovado llamados a reforzar la seguridad de las comunidades religiosas frente al aumento de los crímenes de odio a nivel global.








