Santiago de Chile, 12 dic.- Pese a que Chile mantiene los índices de criminalidad más bajos de América Latina, la percepción de inseguridad se ha convertido en la mayor preocupación ciudadana y en el eje central de la campaña presidencial, una contradicción que expertos califican como «atávica» y «exacerbada».

La candidata de izquierda Jeannette Jara aseguró en el último debate que el combate a la delincuencia será una prioridad absoluta en caso de llegar a La Moneda, prometiendo utilizar «todas las herramientas del Estado» para enfrentar al crimen organizado y al narcotráfico.

Por su parte, el ultraderechista José Antonio Kast, favorito para la segunda vuelta del 14 de diciembre, repite la seguridad como su principal mensaje y plantea un «gobierno de emergencia nacional», insistiendo en un diagnóstico que, según analistas, tiende al alarmismo.

Expertos consultados por EFE coinciden en que, pese a la llegada de nuevas formas de criminalidad más violentas en la última década, Chile sigue siendo el país más seguro de la región, algo que las cifras confirman pero que no logra calmar el temor de la población.

«Un país atemorizado»

El politólogo Mladen Yopo explica que la sociedad chilena mantiene una «cultura estratégica de territorio semi cerrado» que teme «lo diferente» y «lo desconocido». Aunque el país se abrió masivamente tras el regreso a la democracia, su «aislamiento histórico» sigue influyendo en la sensibilidad frente al crimen.

Según Yopo, un 63 % de los adultos considera la delincuencia como el problema más grave del país—más que en México o Colombia, donde los niveles de violencia son muy superiores—lo que muestra una brecha entre percepción y realidad.

En los últimos cuatro años, el Gobierno de Gabriel Boric ha impulsado más de 70 proyectos de ley para reforzar la seguridad, además de incrementar el presupuesto policial, ampliar los patrullajes, instalar cámaras y crear un Ministerio de Seguridad Pública.

Miedo y datos: una brecha persistente

La encuesta global Gallup 2024 reveló que solo 36 % de los chilenos se siente seguro caminando solo de noche, ubicando al país entre los más temerosos del mundo (puesto 6 de 144), incluso por encima de países con mayores índices de violencia.

El académico Jorge Araya, experto en seguridad pública, subraya que, objetivamente, Chile continúa entre los países más seguros del continente, junto con Uruguay y Costa Rica, aunque todos han registrado aumentos parciales en ciertos delitos.

Mientras Uruguay llegó en 2024 a 10,7 homicidios por cada 100.000 habitantes y Costa Rica a 16,6, Chile se mantiene en 6, un 4 % menos que el año anterior, según datos de la Fiscalía.

Sin embargo, otros delitos como el secuestro alcanzaron un máximo histórico con 868 casos en 2024, sumado a crímenes violentos que han impactado la sensibilidad pública.

Seguridad: el tema dominante de la campaña

A pesar de que las cifras muestran una baja relativa en la violencia, la percepción de inseguridad sigue creciendo y ha absorbido el debate electoral. Tanto Jara como Kast ofrecen modelos opuestos de país, pero ambos se ven obligados a centrar su discurso en el temor que hoy domina a la ciudadanía.

La brecha entre datos reales y sensación de peligro podría ser determinante en la segunda vuelta, convirtiendo a la seguridad en el factor decisivo para el próximo Gobierno.

Publicidad