Madrid, 8 dic.- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acusó este fin de semana a su exministro José Luis Ábalos de difundir calumnias, ataques y difamaciones “muy graves”, que —según dijo— afectan incluso a personas ajenas a la política, en alusión directa a su esposa, Begoña Gómez, a quien Ábalos vinculó con la decisión del Ejecutivo de rescatar a Air Europa.
Sánchez, en una conversación informal con periodistas durante los actos del Día de la Constitución, defendió el derecho de Ábalos —y de cualquier investigado por la justicia— a ejercer su defensa, pero advirtió que esa defensa “no puede hacerse a costa de difundir falsedades” que dañen a terceros completamente alejados de la actividad pública.
El jefe del Ejecutivo remarcó que ni su Gobierno ni el PSOE van a aceptar “chantajes de ningún tipo”, y aseguró que el Ejecutivo no entrará en ese juego. Según afirmó, desconoce qué pretende Ábalos con esta estrategia o “a dónde cree que puede llevarle”.
El PSOE insiste en su colaboración total en el “caso Koldo”
Sánchez subrayó que el PSOE está colaborando plenamente con la justicia en el denominado caso Koldo, y que el partido seguirá aportando “toda la información que se le requiera”, insistiendo en la contundencia con la que —según él— ha actuado la organización socialista al conocer los hechos investigados.
Esta semana, el presidente había asegurado que Ábalos resultó ser “un gran desconocido” para él. Ante las interpretaciones surgidas, aclaró que sus palabras eran “evidentes”: desconocía todo lo que se ha sabido posteriormente gracias a la investigación judicial y a las informaciones publicadas en los medios.








