CARACAS, 7 Dic.— Los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro, y de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, sostuvieron este sábado una conversación telefónica en un contexto marcado por el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, situación que Caracas considera una “amenaza” para su soberanía. Ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de restablecer “en breve” la ruta aérea Caracas–Estambul–Caracas de Turkish Airlines, suspendida tras alertas sobre el espacio aéreo venezolano.
Según un comunicado difundido por el canciller venezolano Yván Gil, los jefes de Estado subrayaron la importancia de recuperar esta conexión, vital para la movilidad de turistas e inversionistas, y utilizada semanalmente por miles de pasajeros.
La aerolínea turca suspendió sus vuelos en noviembre después de que la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) emitiera una advertencia recomendando precaución extrema al sobrevolar Venezuela y el sur del Caribe, citando una “situación potencialmente peligrosa”.
Venezuela responde retirando permisos a aerolíneas internacionales
Tras la suspensión, el gobierno venezolano revocó las autorizaciones de operación no solo a Turkish Airlines, sino también a Iberia, TAP, Avianca, Latam Colombia y Gol, que también habían cancelado vuelos. Posteriormente quedaron sin permiso Plus Ultra y Air Europa, dejando al país dependiendo casi exclusivamente de aerolíneas locales como Laser y la estatal Conviasa para los vuelos internacionales.
La crisis de conectividad aérea se desarrolla en un momento de alta tensión entre Caracas y Washington, luego del envío de activos militares estadounidenses al Caribe, descrito por la Casa Blanca como parte de una estrategia contra el narcotráfico, pero calificado por el chavismo como un intento de presionar un cambio de régimen.
Intercambio geopolítico entre mandatarios
De acuerdo con la nota oficial, Maduro y Erdogan intercambiaron análisis sobre la geopolítica mundial y los “acontecimientos globales” que afectan la estabilidad internacional. Erdogan transmitió su “profunda preocupación” por las amenazas dirigidas a Venezuela, mientras que Maduro las calificó de “ilegales, desproporcionadas, innecesarias y extravagantes”.





