JUNEAU, Alaska, EE.UU., 7 Dic.— Un terremoto de magnitud 7,0 estremeció este sábado una región aislada cercana a la frontera entre Alaska y el territorio canadiense de Yukón, sin que se emitiera alerta de tsunami ni se registraran daños significativos o heridos, según informaron autoridades estadounidenses y canadienses. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) precisó que el movimiento telúrico ocurrió a unos 370 kilómetros al noroeste de Juneau y 250 kilómetros al oeste de Whitehorse, la capital de Yukón.
En Whitehorse, la sargento Calista MacLeod, de la Real Policía Montada de Canadá, confirmó que el centro de emergencias recibió dos llamadas al 911 tras el temblor. “Definitivamente se sintió”, afirmó la oficial, asegurando que numerosos habitantes reportaron el sismo a través de redes sociales.
Por su parte, la sismóloga Alison Bird, del organismo Recursos Naturales de Canadá, indicó que la zona más impactada es un territorio montañoso y con muy baja densidad poblacional, lo que contribuyó a reducir riesgos. “Principalmente, la gente ha reportado que objetos cayeron de estantes y paredes, pero no parece haber daños estructurales”, explicó.
La comunidad habitada más cercana al epicentro es Haines Junction, ubicada a unos 130 kilómetros, con una población estimada en 1.018 personas, según la Oficina de Estadísticas de Yukón. En Alaska, el sismo también se sintió a 91 kilómetros de Yakutat, una localidad de 662 habitantes, de acuerdo con datos del USGS.
El movimiento ocurrió a una profundidad de 10 kilómetros, considerada superficial, lo que favorece una mayor percepción del temblor. Posteriormente, la región experimentó varias réplicas menores, monitoreadas por los servicios geológicos de ambos países.





