RÍO DE JANEIRO, 1 DIC. — El reciente título del Flamengo en la Copa Libertadores desató una celebración masiva en las calles de Río de Janeiro, donde cerca de 500 mil personas se congregaron para recibir a los campeones. La euforia colectiva, sin embargo, se vio mezclada con episodios insólitos y momentos de tensión que requirieron la intervención policial.

Una Caravana Histórica

La celebración, organizada en el Circuito Preta Gil, comenzó en horas de la tarde. Los futbolistas y el cuerpo técnico desfilaron sobre un «trío elétrico» (el camión de sonido tradicional del carnaval) por la Avenida Presidente Vargas y el Monumento a Zumbi dos Palmares.

  • Logística: La Prefectura de Río implementó un operativo especial, cerrando calles, instalando 250 baños químicos y desplegando cuatro puestos médicos, además de extender los horarios del metro.
  • Homenajes: El delantero Pedro, quien fue clave en la campaña, aunque lesionado en la final, fue el primero en dirigirse a la multitud. Giorgian de Arrascaeta, elegido mejor jugador del torneo, fue uno de los más ovacionados.

El Trofeo Reparado con Cinta Adhesiva

Uno de los momentos más peculiares de la jornada fue la rotura de la réplica del trofeo de la Copa Libertadores que portaba el equipo. La parte superior, que une el balón con la estatuilla, se desprendió. Los jugadores debieron improvisar, utilizando algún tipo de cinta adhesiva para repararlo y poder continuar con el desfile.

Disturbios y Uso de Gases Lacrimógenos

La fiesta no transcurrió sin incidentes. En varios puntos se registraron disturbios que obligaron a la policía a dispersar a los manifestantes con gases lacrimógenos.

  • Consecuencias: La represión policial provocó corridas, detenciones y un número indeterminado de personas heridas, que recibieron asistencia en el lugar.
  • Vandalismo: En medio del caos, la prensa local reportó que algunos hinchas aprovecharon la confusión para sustraer electrodomésticos de un comercio cercano.

El fervor por el Tetra se prolongó durante toda la tarde, con los hinchas trepando postes y camiones para sumarse a la celebración de los campeones.

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