NUEVA YORK, 1 DIC. — Aerolíneas de todo el mundo reportaron interrupciones en sus itinerarios este fin de semana debido a la necesidad urgente de corregir un fallo de software en la ampliamente utilizada familia de aviones Airbus A320.
La medida fue impuesta por la Administración Federal de Aviación de EE. UU. (FAA) y la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea (EASA), luego de que un análisis de Airbus revelara que la intensa radiación solar podría corromper datos primordiales para los controles de vuelo. Este fallo informático se identificó como el posible causante de una caída repentina en la altitud de un vuelo de JetBlue el mes pasado, que resultó en al menos 15 pasajeros heridos.
El CEO de Airbus, Guillaume Faury, se disculpó por los «desafíos logísticos significativos y retrasos» que la solución está provocando, asegurando que los equipos trabajan día y noche para que los aviones vuelvan a operar con normalidad y seguridad.
Afectaciones Clave
La corrección de software se produce en uno de los fines de semana de mayor movimiento de viajes en Estados Unidos, con el regreso de pasajeros tras el feriado del Día de Acción de Gracias. Más de 500 aviones registrados en EE. UU. se ven afectados.
- American Airlines: De sus 480 aviones A320, 209 requerían la actualización. Informó que solo cuatro aviones quedaban pendientes y que no esperaban más impacto operativo.
- Japón: All Nippon Airways (ANA) fue una de las más afectadas, cancelando 65 vuelos nacionales solo el sábado.
- Vuelo Papal: El Airbus A320neo de ITA Airways fletado para el papa León XIV en su gira por Turquía y Líbano también requería la actualización. El Vaticano confirmó que el componente y el técnico iban en camino a Estambul para realizar la instalación antes de su vuelo a Beirut el domingo por la tarde.
- Europa: La situación se ha estabilizado. El ministro de Transporte de Francia reportó un «casi completo retorno a la normalidad», mientras que Lufthansa y SAS completaron la mayoría de las actualizaciones durante la noche del sábado, previendo solo retrasos menores.
Mike Stengel, socio de AeroDynamic Advisory, señaló que aunque no es ideal que esto ocurra en un fin de semana tan ajetreado, el lado positivo es que la actualización del software solo toma «unas pocas horas» por avión.








