Los Ángeles, 28 Oct.- Sydney Sweeney, protagonista de Euphoria y reciente estrella del biopic Christy sobre la boxeadora Christy Martin, celebra sus 28 años convertida en una de las figuras más sólidas de Hollywood, con dos nominaciones al Emmy, una comedia romántica que superó los 220 millones de dólares en taquilla y una película que ya la coloca en la conversación del Oscar.

En entrevista con Variety, Sweeney reflexionó sobre su carrera, la independencia creativa que ha cultivado y el peso de ser una mujer joven bajo el escrutinio constante de la industria y las redes sociales. “Definitivamente soy un animal enjaulado en cierto sentido. Actuar es mi ring. Es donde me siento libre. El set es el lugar donde todo lo demás se silencia”, afirmó, comparando su experiencia con la de la boxeadora que interpreta.

Sweeney también abordó los rumores sobre su aspecto físico y posibles cirugías plásticas: “Nunca me he hecho nada. Me aterran las agujas. No tengo tatuajes. Nada. Voy a envejecer con gracia. Interpreto a muchos personajes muy divisivos, y mucha gente piensa que me conoce, pero no es así”. Además, subrayó su postura frente a ser considerada un símbolo sexual: “Simplemente me siento bien y lo hago por mí misma, me siento fuerte”.

El director Paul Feig, con quien trabajó en The Housemaid, la describió como “probablemente una de las personas más seguras de sí mismas que he conocido en mi vida”. Por su parte, Mike White, creador de The White Lotus, destacó su magnetismo natural: “Era muy agradable. En la edición, te das cuenta de que simplemente destaca en pantalla. Eso es algo muy difícil de cuantificar”.

Entre rumores que la vinculan con el universo de James Bond y la inminente filmación de la última temporada de Euphoria, Sweeney mantiene su enfoque en su carrera y en su crecimiento profesional: “Ser actriz implica que es mucho más difícil pararte en una sala y exigir tu valor, que la gente te mire y te aprecie. Tengo que recordarme a mí misma: ‘Oye, Syd, en realidad eres poderosa. Párate un poco más erguida’”.

Sydney Sweeney se consolida así no solo como una actriz talentosa, sino también como un referente de independencia, autenticidad y empoderamiento femenino en Hollywood.

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