Lima, 28 Oct.- Más de un centenar de transportistas fueron desalojados este martes de una vía clave en Lima que habían bloqueado en protesta por el asesinato del chofer José Esqueche, de 47 años, ocurrido la noche del lunes. El conductor murió camino al hospital tras recibir disparos en un hecho que ha encendido la preocupación por la violencia contra trabajadores del transporte durante el estado de excepción decretado por el gobierno hace una semana para frenar la criminalidad.
La policía dispersó a los manifestantes con bombas lacrimógenas y golpes de bastón, tras más de cinco horas de bloqueo. Algunos transportistas lanzaron piedras y gritaron consignas como “vienen a defender a los delincuentes en vez de protegernos”. Entre enero y agosto de este año, 180 transportistas han sido asesinados en Perú, según el Observatorio del Crimen y la Violencia de Capital Humano y Social y el Banco de Crédito, incluyendo choferes de buses, taxis, mototaxis y personal encargado de cobrar pasajes.
Josefina Solórzano, una de las transportistas, expresó su indignación: “Estamos cansados de que todos los días nos maten, a la gente de restaurantes, a las pollerías, a las farmacias, estamos cansados”, mientras intentaba resistirse a abandonar la carretera.
El chofer José Quispe pidió al presidente José Jerí derogar leyes que, según él, favorecen a la delincuencia. Estas normas, implementadas durante la gestión de la expresidenta Dina Boluarte (2022-2025), incluyen la eliminación de la detención preliminar en casos sin flagrancia, restricciones para procesar a partidos políticos como grupos criminales y mayores requisitos para confiscar bienes de grupos delictivos, además de obstaculizar allanamientos y colaboraciones eficaces.
Hace una semana, Jerí decretó un estado de excepción por 30 días, anunciando medidas drásticas: la policía puede ingresar a cualquier domicilio y detener sin orden judicial, se ha reducido la visita a presos, limitado electricidad en algunas celdas y eliminado antenas telefónicas ilegales cerca de prisiones. También se prohibió que dos adultos circulen en la misma motocicleta, aunque esta norma se incumple frecuentemente.
Desde su llegada a la presidencia el 10 de octubre, tras reemplazar a Boluarte, Jerí ha enfrentado dos protestas juveniles, en las que un manifestante murió y otro sufrió una fractura de cráneo.
Perú atraviesa un alarmante aumento de la criminalidad, afectando principalmente a la clase trabajadora. Los homicidios crecieron de 676 casos en 2017 a 2.082 en 2024, mientras que las denuncias por extorsión se dispararon de 2.305 en 2020 a 21.746 en 2024, según datos de la fiscalía.
La muerte de José Esqueche y la reacción de los transportistas reflejan la creciente tensión social y la demanda de mayor seguridad y protección para los trabajadores frente a la violencia que golpea al país.








