Tel Aviv, 27 de octubre de 2025.– El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, anunció este lunes el levantamiento del estado de emergencia vigente en el sur del país desde el 7 de octubre de 2023, cuando el grupo terrorista Hamas perpetró un ataque masivo que dejó 1.200 muertos y 251 secuestrados. La medida, que entrará en vigor este martes, marca un cambio de etapa en la seguridad nacional tras casi dos años de restricciones excepcionales impuestas por el conflicto con Gaza.

“He decidido adoptar la recomendación de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y eliminar, por primera vez desde el 7 de octubre, la situación especial en el frente interno”, señaló Katz en un comunicado oficial. “La decisión refleja la nueva realidad de seguridad en el sur del país, lograda gracias a las acciones decididas y contundentes de nuestras heroicas tropas contra la organización terrorista Hamas durante los últimos dos años”, agregó el ministro.

La decisión pone fin a un período de control estricto de movimientos y actividades públicas en comunidades cercanas a la Franja de Gaza, donde se había restringido la circulación, suspendido eventos masivos y limitado el acceso a zonas costeras y fronterizas. Según datos del gobierno israelí, más del 90 % de los residentes desplazados en los kibutz del sur han regresado a sus hogares, lo que simboliza una recuperación paulatina del tejido social y económico de la región.

Entre los signos más visibles del retorno a la normalidad se encuentra la reapertura de la playa de Zikim, en el límite con Gaza, autorizada tras la entrada en vigor del alto el fuego del 10 de octubre. El acceso a espacios públicos y la reactivación del turismo interno en estas zonas refuerzan la percepción de estabilidad, aunque las autoridades mantienen un dispositivo de vigilancia permanente ante eventuales intentos de infiltración o ataques aislados.

En paralelo al anuncio del ministro Katz, las FDI informaron la conclusión de la misión de la División 99, integrada por siete brigadas regulares y de reserva, en el norte de la Franja de Gaza. Durante cuatro meses de operaciones, las tropas israelíes destruyeron cientos de depósitos de armas, túneles subterráneos y complejos de combate utilizados por Hamas. El balance militar incluye la eliminación de cinco comandantes de batallón, nueve de compañía y varios combatientes de alto rango.

Asimismo, las fuerzas israelíes colaboraron con el servicio de inteligencia Shin Bet en operaciones destinadas a identificar y eliminar células terroristas responsables de ataques previos, así como en la creación de la denominada “Línea Amarilla”, un perímetro de control reforzado que busca evitar futuras infiltraciones desde Gaza.

El gobierno israelí también confirmó que se autorizó a equipos de Hamas a cruzar temporalmente la Línea Amarilla para recuperar los restos de rehenes fallecidos, en un gesto humanitario supervisado por la Cruz Roja. Según el Ministerio de Defensa, Israel conoce la ubicación de los cuerpos de 9 de los 13 rehenes muertos durante el cautiverio.

Aunque la tensión con Gaza no ha desaparecido por completo, el levantamiento del estado de emergencia representa un hito político y simbólico para el gobierno de Benjamin Netanyahu, que busca mostrar avances concretos en materia de seguridad y reconstrucción nacional. Observadores locales señalan que la medida fortalece la percepción de control interno y prepara el terreno para una eventual reconfiguración militar más limitada en la zona sur, enfocada en la disuasión estratégica y la vigilancia tecnológica.

El conflicto de 2023 marcó un antes y un después en la historia moderna de Israel, con el mayor número de víctimas civiles en un solo ataque y una posterior ofensiva militar que devastó amplias zonas de Gaza. Dos años después, el país intenta equilibrar la seguridad con la reconstrucción de la normalidad, mientras la comunidad internacional sigue atenta a los próximos pasos de la política israelí frente al enclave palestino.

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