Tokio, 14 oct.- En una noche que quedará grabada en la historia del fútbol japonés, la selección de Japón derrotó por primera vez a Brasil, 3-2, en un amistoso internacional disputado este martes en la capital nipona. El partido, que parecía controlado por la Canarinha hasta el descanso, se transformó en una inesperada remontada tras un error garrafal del central Fabricio Bruno.
Brasil, dirigido por Carlo Ancelotti, se fue al entretiempo con ventaja de 2-0 gracias a los goles de Paulo Henrique (26’) y Gabriel Martinelli (32’). Sin embargo, en la segunda mitad, Japón protagonizó una reacción memorable con los tantos de Takumi Minamino (52’), Keito Nakamura (62’) y Ayase Ueda (71’), desatando la euforia en el estadio de Tokio.
El error de Fabricio Bruno en la salida del balón fue el punto de inflexión. Su pase fallido dejó servido el descuento a Minamino, iniciando un efecto dominó que desmoronó el orden táctico brasileño. “La reacción del equipo, después del primer error, no fue buena. Perdimos equilibrio, actitud y pensamiento positivo. Es una enseñanza para el futuro”, lamentó Ancelotti en conferencia de prensa.
El capitán Casemiro también reflexionó con autocrítica: “Te duermes 45 minutos y te puede costar el sueño de cuatro años en el Mundial”, afirmó el mediocampista, subrayando la lección que deja esta derrota rumbo a la Copa del Mundo 2026.
Hasta hoy, Brasil había enfrentado 13 veces a Japón con 11 victorias y 2 empates, sin conocer la derrota. La caída rompe así una hegemonía que se mantenía intacta desde los años 80.
Pese a la desilusión, el técnico italiano prefirió ver el vaso medio lleno: “Jugamos bien la primera parte y muy mal la segunda. Mejor que ocurra ahora y no en el Mundial. Tenemos que aprender”.
La derrota llega apenas días después del contundente 5-0 sobre Corea del Sur, mostrando las dos caras de una selección en reconstrucción que mezcla nuevas promesas y figuras consagradas como Vinícius Júnior, Casemiro y Martinelli.








