Naciones Unidas, 26 sep (EFE).- El secretario de Relaciones Exteriores de México, Juan Ramón de la Fuente, rechazó este jueves ante la 80 Asamblea General de la ONU los bloqueos comerciales y la criminalización de la migración, fenómenos que —subrayó— han golpeado especialmente a México desde la llegada del presidente estadounidense Donald Trump al poder en enero pasado.
“México abogará siempre por la solución pacífica de los conflictos y, por ello, rechaza las sanciones y los bloqueos comerciales que solo dañan el bienestar de los pueblos y no construyen regiones ni de paz ni de prosperidad”, afirmó De la Fuente, en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El canciller también condenó la narrativa que estigmatiza a los migrantes. “Las y los migrantes son personas con derechos que cuidan de sus familias y contribuyen con su esfuerzo a enriquecer y fortalecer sus comunidades de acogida”, dijo ante el pleno de Naciones Unidas, al tiempo que pidió a los Estados miembros garantizar la protección de quienes se ven obligados a dejar sus hogares por pobreza, violencia o persecución.
México refuerza su postura internacional
En su intervención, De la Fuente reiteró la oposición de México al bloqueo económico contra Cuba y pidió eliminar a la isla de la lista de países que presuntamente apoyan el terrorismo. Asimismo, se sumó a la demanda global de poner fin a las guerras en Gaza y Ucrania, insistiendo en que “no podrá haber solución negociada si alguna de las partes queda excluida”.
El representante mexicano exhortó a la ONU a recuperar su papel central en la diplomacia mundial, recordando que el organismo enfrenta “una grave disyuntiva” a 80 años de su creación. Subrayó que la institución debe volver a ser clave no solo en la contención de conflictos bélicos, sino también en la prevención de pandemias y en la promoción de políticas públicas que fortalezcan la dignidad humana.
Sheinbaum exhibe los logros de su Gobierno
El discurso también sirvió para presentar los avances internos de México bajo la primera presidenta del país, Claudia Sheinbaum, entre ellos la reconfiguración del Poder Judicial con un indígena al frente del máximo tribunal, la reducción de la pobreza y las políticas de igualdad de género.
Previo a su intervención, De la Fuente participó en una reunión con cancilleres del G20, en la que defendió la necesidad de reformar la estructura y los mandatos de la ONU para responder eficazmente a los desafíos globales.
Esta fue la primera aparición de la administración Sheinbaum (2024-2030) en el debate de alto nivel de la Asamblea General en Nueva York, marcando el tono de la política exterior mexicana: defensa del multilateralismo, rechazo a sanciones unilaterales y compromiso con la protección de los migrantes.








