Nueva York, 27 sep.- El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, lanzó este viernes un duro mensaje ante la Asamblea General de la ONU, donde reafirmó que su país continuará la ofensiva en la Franja de Gaza hasta eliminar a los últimos combatientes de Hamás, descartó por completo la creación de un Estado palestino y enfrentó un notable boicot diplomático durante su intervención.
“Los últimos remanentes de Hamás están atrincherados en la ciudad de Gaza. Juran repetir las atrocidades del 7 de octubre una y otra vez. Israel debe acabar el trabajo, y lo haremos lo antes posible”, afirmó Netanyahu, mientras exhibía un mapa en el estrado. Con ese argumento justificó la continuidad de la ofensiva militar que ha dejado miles de muertos y ha provocado condenas internacionales.
En un tono desafiante, el jefe de Gobierno israelí volvió a rechazar de manera tajante la solución de los dos Estados. “Mi posición contra un Estado palestino es la política del Estado y del pueblo de Israel. Reconocerlo sería una locura, un suicidio nacional. No recompensaremos a los fanáticos que apoyaron las atrocidades del 7 de octubre”, subrayó, cerrando cualquier puerta a la negociación que diversos países intentan impulsar.
El discurso estuvo marcado por un boicot sin precedentes: decenas de delegaciones diplomáticas se levantaron y abandonaron la sala cuando Netanyahu tomó la palabra, dejando el hemiciclo prácticamente vacío. Se desconoce si la protesta fue coordinada, pero testigos hablan de cerca de un centenar de representantes que dieron la espalda al líder israelí.
En paralelo, un nutrido grupo de ciudadanos israelíes y judíos, identificables por kipás y lazos amarillos en solidaridad con los rehenes, ocupó los balcones de la Asamblea General para contrarrestar la protesta diplomática con aplausos y gritos de apoyo al mandatario.
Con esta intervención, Netanyahu buscó consolidar ante la comunidad internacional su postura inamovible en el conflicto, que coloca a Israel en el centro de un intenso debate global entre quienes reclaman el fin de la guerra en Gaza y quienes insisten en el derecho israelí a garantizar su seguridad a cualquier costo.








