Palma, 25 sep.- El presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, defendió este jueves en Formentera un cambio de rumbo en la política migratoria de España, que dé prioridad a la llegada de personas procedentes de países “culturalmente cercanos”, con lazos históricos, sociales e idiomáticos con la sociedad española.
Durante su visita a la isla balear, donde se reunió con asociaciones de la Guardia Civil y la Policía para abordar el aumento de pateras procedentes de Argelia, Feijóo recalcó que la hispanidad “no es una etiqueta”, sino un criterio válido para orientar la inmigración legal. En este sentido, defendió que quienes provengan de países afines culturalmente deben tener una “discriminación positiva” en la regulación de los flujos migratorios.
“Elegir quién entra, cómo y para qué”
El líder popular subrayó que su modelo migratorio se basa en reforzar las fronteras, ordenar la inmigración legal y aplicar con firmeza el principio de que “quien venga a delinquir será expulsado”. Añadió que, de gobernar, serán deportados todos los inmigrantes que cometan delitos contra la libertad sexual o reincidan en actividades delictivas, tengan o no permiso de residencia.
“No se puede venir a vivir de subsidios”, advirtió Feijóo, dejando claro que la permanencia de inmigrantes en España deberá estar vinculada a permisos de trabajo y no a ayudas sociales.
El dirigente del PP reunirá este fin de semana en Murcia a los presidentes autonómicos del partido para avanzar en el diseño de esta nueva política migratoria, que contrasta con lo que calificó como una “inacción total” del Gobierno de Pedro Sánchez.
Críticas al Gobierno y a Sánchez
Feijóo acusó al Ejecutivo socialista de “deslealtad” con las Comunidades Autónomas, a las que —según dijo— está cargando con las consecuencias de su “efecto llamada” y de “siete años de desidia”. Además, comparó la gestión española con la del resto de países europeos, que aplican políticas de inmigración basadas en el mérito y la integración, mientras que el Gobierno central mantiene un “modelo buenista” que, a su juicio, ha fracasado.
La presidenta del Govern balear, Marga Prohens, que acompañó a Feijóo en Formentera, denunció un incremento del 80 % en la llegada de inmigrantes al archipiélago este año y acusó al Gobierno de Sánchez de abandono ante un problema que golpea con especial fuerza a las islas más pequeñas, como Formentera.
El PSOE acusa a Feijóo de “racismo”
El PSOE respondió acusando al líder popular de difundir propuestas “racistas y xenófobas” por vincular inmigración con delincuencia y plantear una “selección” de los migrantes en función de criterios culturales.
El portavoz del PSIB-PSOE, Rubén Castro, criticó la visita de Feijóo a Formentera, asegurando que el líder del PP convirtió la isla “en un plató para difundir un mensaje de odio junto a Vox” y lamentó que condicione las ayudas sociales a criterios culturales o lingüísticos.
Castro reprochó además que el PP se oponga a instalaciones de acogida en los puertos, pese a que son reclamadas por la ciudadanía, entidades sociales como Cruz Roja y los propios cuerpos de seguridad.




