ASUNCIÓN, 12 SEP.- La final de la Copa Sudamericana 2025 se disputará en Asunción, Paraguay, tras la decisión de la Conmebol de cambiar la sede originalmente prevista en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, debido a retrasos en las obras del estadio Ramón ‘Tahuichi’ Aguilera. El partido se mantiene en la fecha programada del 22 de noviembre.
En un comunicado, la Conmebol explicó que, pese a los esfuerzos realizados, la última inspección técnica del estadio boliviano arrojó resultados desfavorables respecto a los plazos y el cronograma de las obras necesarias para albergar la final. «Se han agotado todos los plazos razonables», indicó el organismo, que subrayó la necesidad de garantizar la calidad y seguridad del evento.
¿Por qué se eligió Asunción?
La designación de la capital paraguaya responde al protocolo de finales únicas de Conmebol, que establece que, en caso de cambio de sede, se prioriza la ciudad de la edición anterior por su infraestructura y experiencia en eventos de alto nivel. Asunción ya fue sede de la final en 2024, cuando Racing de Argentina se coronó campeón tras vencer 3-1 a Cruzeiro de Brasil en el estadio General Pablo Rojas, conocido como ‘La Nueva Olla’.
La Conmebol señaló que el objetivo del traslado es preservar la excelencia de la final, cumpliendo con los compromisos asumidos con hinchas, clubes y patrocinadores. Además, la entidad informó que continúa con las inversiones y mejoras en el estadio ‘Tahuichi’ Aguilera para futuros torneos, y que la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) expresó su interés en albergar la final en 2027.
Coordinación con Paraguay
La organización ya inició conversaciones con el Gobierno de Paraguay y la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) para asegurar la logística y los preparativos del evento, que reunirá a los mejores equipos del continente en un escenario ya probado y con experiencia en finales internacionales.
Con este cambio, Asunción se consolida nuevamente como un epicentro del fútbol sudamericano, garantizando que la final de la Copa Sudamericana mantenga los estándares de seguridad, infraestructura y espectáculo que exige un torneo de esta magnitud.




