Bogotá, 27 agosto.- La justicia colombiana sancionó con siete años de privación de la libertad al adolescente de 15 años que asesinó al senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, líder del partido opositor Centro Democrático, durante un mitin político en Bogotá. El joven, cuyo nombre se reserva por ser menor de edad, fue capturado en flagrancia el pasado 7 de junio, minutos después del ataque armado.
La Fiscalía General de la Nación informó que la sanción será cumplida en un centro especializado del Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes, cuyo máximo castigo es de ocho años de internamiento. La sentencia fue emitida apenas 80 días después del atentado, en el que Uribe Turbay recibió un disparo en la cabeza y falleció el 11 de agosto.
Reacciones de la familia y abogados
El abogado Víctor Mosquera, representante de la familia de Uribe, señaló que si bien se aplicó una de las sanciones más altas contempladas por la Ley de Infancia y Adolescencia, el castigo es desproporcionado frente al crimen cometido.
“Esa sanción nunca se equipara con la vida que arrebató ni con el dolor causado. Esta ley incentiva que el crimen use menores sin castigo real y efectivo”, expresó Mosquera en un comunicado.
Cómo se ejecutó el crimen
De acuerdo con la investigación, el adolescente recibió una pistola Glock 9 milímetros de manos de Elder José Arteaga Hernández, señalado de coordinar el atentado. Fue trasladado en un vehículo conducido por Carlos Eduardo Mora González hasta el barrio Modelia, donde Uribe realizaba un acto político. Allí, el menor descendió, caminó hasta el parque El Golfito y disparó contra el senador frente a sus simpatizantes.
Tras la huida, integrantes del esquema de seguridad interceptaron al atacante y lo entregaron a las autoridades. Tanto Arteaga como Mora están detenidos y procesados por su papel en la planificación del atentado.
Investigación en curso y contexto político
La fiscal general Luz Adriana Camargo calificó el hecho como magnicidio, dada la relevancia política de la víctima, y aseguró que todos los responsables materiales ya enfrentan la justicia. No obstante, subrayó que continúa la búsqueda de los autores intelectuales, sin descartar la participación de la disidencia de las FARC conocida como Segunda Marquetalia.
El asesinato de Uribe Turbay, ocurrido a menos de un año de las elecciones presidenciales de 2026, ha encendido las alarmas en Colombia y reavivado el recuerdo de la ola de violencia política de 1990, cuando fueron asesinados los candidatos Luis Carlos Galán, Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro.
El Gobierno colombiano ha convocado tres reuniones extraordinarias de seguridad para evaluar los avances de la investigación y reforzar la protección a dirigentes políticos.








