NUEVA YORK, 26 agosto.- El exlíder del Cártel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada, se declaró culpable este lunes de cargos federales de narcotráfico en una corte de Brooklyn, reconociendo su papel en el tráfico de cocaína, heroína, metanfetaminas y fentanilo hacia Estados Unidos, así como la violencia ejercida por la organización criminal en México.

“Reconozco el enorme daño que las drogas ilegales le han causado a personas en Estados Unidos y México. Me disculpo por todo eso y asumo la responsabilidad de mis actos”, declaró el narcotraficante de 75 años, quien por primera vez admitió públicamente su responsabilidad.

Los fiscales detallaron que, bajo el mando de Zambada y Joaquín “El Chapo” Guzmán, el Cártel de Sinaloa pasó de ser un grupo regional a convertirse en la organización de tráfico de drogas más poderosa del mundo. El propio Zambada aceptó que desde 1980 hasta 2024 supervisó el traslado de más de 1,5 millones de kilogramos de cocaína hacia Estados Unidos.

Pena de muerte descartada y condena

La declaración de culpabilidad se produjo dos semanas después de que la fiscalía confirmara que no solicitaría la pena de muerte en su contra. Ahora, el narcotraficante enfrentará cadena perpetua, con la sentencia programada para el 13 de enero de 2026, además de sanciones económicas que ascienden a miles de millones de dólares.

Su abogado, Frank Pérez, explicó que el acuerdo no obliga a Zambada a colaborar con las autoridades: “Una vez retirada la pena de muerte, su enfoque cambió a aceptar la responsabilidad y seguir adelante”, afirmó.

Un estratega del narco

Zambada, considerado el “cerebro” logístico del cártel, relató ante el juez Brian M. Cogan que inició en el narcotráfico en 1969 cultivando marihuana, y que con el tiempo pasó a controlar operaciones de cocaína y heroína, además de ordenar asesinatos para proteger los intereses de la organización.

“Muchas personas inocentes también murieron”, admitió en un discurso de ocho minutos, mientras relataba cómo sus hombres sobornaban a mandos policiales y militares en México para operar con libertad.

Violencia en Sinaloa tras su arresto

El arresto de Zambada en Texas, en 2024, junto a Joaquín Guzmán López, hijo de El Chapo, desató sangrientos enfrentamientos en Culiacán y otras zonas de Sinaloa. Los cadáveres en las calles, negocios cerrados y escuelas paralizadas evidenciaron el poder de los llamados “Chapitos”, rivales internos del Mayo.

Los fiscales subrayaron que Zambada lideró un cártel altamente militarizado, con sicarios que perpetraron asesinatos, secuestros y torturas. También recordaron que ordenó la ejecución de su propio sobrino como parte de las disputas internas.

La sentencia de Zambada marcará el final de una era para el narcotráfico en México, tras la condena a cadena perpetua de Joaquín “El Chapo” Guzmán en el mismo tribunal en 2019.

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