KIEV, 17 agosto.- Los mandatarios de Francia, Reino Unido y Alemania, junto con la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen y el secretario general de la OTAN Mark Rutte, anunciaron que viajarán a Washington este lunes para acompañar al presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy en su encuentro con Donald Trump, en un intento por asegurar que las negociaciones con Rusia no dejen a Kiev en desventaja y que se discutan garantías de seguridad equivalentes al Artículo 5 de la OTAN.

La decisión de los líderes europeos llega después de que Zelenskyy fuera excluido de la reciente cumbre en Alaska entre Trump y Vladímir Putin. En ese encuentro, el mandatario ruso insinuó que aceptaría un esquema de seguridad liderado por Estados Unidos y Europa para Ucrania como parte de un posible acuerdo de paz. Según el enviado especial estadounidense Steve Witkoff, esta es la primera vez que Putin considera formalmente ese tipo de arreglo.

En Bruselas, Von der Leyen agradeció la disposición de Trump a incluir a Ucrania en un esquema de defensa colectiva: “La Unión Europea está lista para hacer su parte. Se trata de una coalición de los dispuestos para garantizar la seguridad de Europa”.

Los europeos temen una repetición de la tensa reunión de febrero en el Despacho Oval, cuando Trump reprendió públicamente a Zelenskyy. Para evitarlo, Macron, Starmer, Merz y Rutte han cerrado filas en torno al líder ucraniano. “Es una lucha de poder que podría funcionar con Trump”, advirtió el general francés retirado Dominique Trinquand.

No obstante, expertos como Neil Melvin, del Instituto RUSI en Londres, advierten que el desafío será evitar que la presencia de tantos mandatarios envíe mensajes contradictorios o que dé la impresión de un frente europeo que busca acorralar a Trump. “El riesgo es que parezcan imponer condiciones, y Trump no querrá ser arrinconado”, señaló.

Mientras tanto, Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, afirmó en NBC que un alto el fuego “no está fuera de la mesa”, aunque insistió en que la única salida real es un acuerdo de paz integral.

Zelenskyy, por su parte, reiteró que Ucrania necesita tanto la financiación europea como el respaldo militar estadounidense para sostener su defensa. Al rechazar la idea de un alto el fuego previo, subrayó que Putin “no quiere detener la matanza, pero debe hacerlo”.

La reunión en la Casa Blanca podría marcar un punto de inflexión: definir si Ucrania obtiene garantías de seguridad sólidas o si Trump opta por priorizar un acuerdo bilateral con Putin que deje a Europa y Kiev en un rol secundario.

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