MADRID, 15 agosto.- Bomberos en España, Portugal y Grecia continúan luchando contra incendios forestales activos en plena festividad nacional, en medio de una intensa ola de calor y condiciones extremas de sequía que dificultan los trabajos de extinción.
En España, donde las temperaturas seguirán en ascenso durante el fin de semana, se registran 14 incendios importantes. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, advirtió en la red social X que “hoy volverá a ser un día muy duro, con riesgo extremo de nuevos incendios”. La AEMET alertó sobre peligro extremo en gran parte del país, incluyendo norte y oeste, donde se concentran los fuegos más graves. La ola de calor, con temperaturas por encima de 40°C durante varios días, se mantendrá al menos hasta el lunes.
En Galicia, los incendios han obligado al cierre de carreteras y a la suspensión del servicio de tren de alta velocidad hacia Madrid. Según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, en lo que va del año las llamas han destruido 158.000 hectáreas, equivalente a 610 millas cuadradas, solo en territorio español.
En Portugal, casi 4.000 bomberos combaten siete incendios de gran magnitud. Las autoridades han extendido el estado de alerta hasta el domingo debido a las temperaturas extremas previstas, que amenazan con avivar las llamas y generar nuevos focos.
En la isla griega de Quíos, un incendio forestal sigue fuera de control por cuarto día consecutivo, forzando evacuaciones nocturnas. Dos aviones y dos helicópteros participan en las tareas de extinción, aprovechando una leve tregua en los fuertes vientos. En el sur del país, incluidas las afueras de Atenas, el riesgo de incendios sigue siendo elevado, y el Servicio de Bomberos de Grecia se mantiene en máxima alerta.
El patriarca ecuménico Bartolomé, líder espiritual de los cristianos ortodoxos, expresó su solidaridad con las víctimas de los incendios durante las celebraciones religiosas por la Dormición de la Virgen María, festividad clave para el mundo ortodoxo.
Este panorama refleja cómo la combinación de olas de calor extremas, sequías prolongadas y fuertes vientos está convirtiendo los incendios forestales en una emergencia recurrente y de gran magnitud en el sur de Europa.








