CIUDAD DE MÉXICO, 15 Agosto.- El grupo de migrantes que salió del sur de México hace poco más de una semana, compuesto inicialmente por unas 300 personas, quedó disuelto el jueves luego de que las autoridades mexicanas les ofrecieran trasladarlos a la capital de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez, para regularizar su situación migratoria y acceder a documentos que les permitan moverse dentro del país.
Para el momento de la oferta, el grupo se había reducido aproximadamente a 150 personas, quienes habían recorrido un trayecto de unos 150 kilómetros desde Tapachula, cerca de la frontera con Guatemala, con la intención de llegar al centro de México en busca de trámites más rápidos y mayores oportunidades de empleo.
Luis Alberto Muñoz, migrante venezolano que formaba parte del grupo, explicó a The Associated Press: “Nos disponíamos a reanudar la marcha… y los agentes de migración volvieron a acercarse con una nueva propuesta favorable a nosotros. Nos van a trasladar a Tuxtla Gutiérrez… para llevarnos a sacar los papeles, los documentos que nos permitan subir a la Ciudad de México”.
En un video difundido por Muñoz, un agente de migración informó que los migrantes que hubieran iniciado el trámite de refugio recibirían una vista humanitaria, mientras que quienes no lo hubieran hecho podrían acceder a documentos temporales que les permitirían desplazarse por el país durante un mes. Estas opciones son similares a las utilizadas en ocasiones anteriores por la autoridad migratoria para evitar que los migrantes continuaran caminando hacia el norte.
El grupo había salido de Tapachula el 6 de agosto y enfrentó distintos obstáculos durante su trayecto, incluyendo la detención de un activista vinculado a su organización, acusado por las autoridades de posibles vínculos con el tráfico de migrantes, aunque fue liberado días después sin cargos.
La propuesta de las autoridades mexicanas coincidió con la víspera del encuentro regional previsto para el viernes entre la presidenta Claudia Sheinbaum, el presidente guatemalteco Bernardo Arévalo y el primer ministro de Belice, Juan Antonio Briceño. En esta reunión se discutirán temas fronterizos clave, incluyendo migración, seguridad y cooperación en la región.
Desde la implementación de las políticas de detenciones y deportaciones bajo el Gobierno del presidente estadounidense Donald Trump, el flujo migratorio por México se ha reducido notablemente, y ya no es frecuente que se formen grandes caravanas caminando hacia el norte, como ocurría en años anteriores.
El traslado a Chiapas permitirá a los migrantes regularizar su situación de manera temporal, aunque las dificultades para conseguir empleo y la escasez de opciones en la región seguirán siendo retos importantes para quienes buscan establecerse en México o continuar su viaje hacia Estados Unidos.








