BRASILIA, 15 Ago.- La Primera Sala de la Corte Suprema de Brasil anunció este viernes que la fase final del juicio contra el expresidente Jair Bolsonaro por presunto golpismo dará inicio el 2 de septiembre, y podría extenderse a los días 3, 9, 10 y 12 si fuera necesario, según confirmó el presidente de la sala, Cristiano Zanin.

El juicio determinará si Bolsonaro, junto a siete antiguos colaboradores, integrantes del llamado “núcleo central” de la trama golpista, será condenado por delitos que incluyen golpe de Estado, intento de abolición del Estado democrático de derecho, asociación armada para delinquir, daño calificado al patrimonio público y deterioro del patrimonio público, con penas que podrían oscilar entre 12 y 40 años de prisión.

El relator del caso, Alexandre de Moraes, solicitó la fijación de fechas para el juicio oral luego de que los acusados presentaran sus alegaciones finales, en las que Bolsonaro, a través de sus abogados, rechazó todas las imputaciones. La defensa sostuvo que no existen pruebas que vinculen al expresidente con un complot golpista, calificando de “absurdas” las acusaciones de la Fiscalía.

La Fiscalía General sostiene que la trama se originó después de la derrota de Bolsonaro en las elecciones de octubre de 2022 frente al actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, momento en el que el expresidente no reconoció los resultados y Brasil vivió una crisis institucional y protestas masivas. Según la acusación, los planes golpistas culminaron con el asalto a Brasilia del 8 de enero de 2023, en el que miles de seguidores de Bolsonaro atacaron las sedes de los tres poderes y exigieron que las Fuerzas Armadas derrocaran al Gobierno entrante.

El proceso penal ha tenido repercusiones internacionales. Estados Unidos, bajo el liderazgo de Donald Trump, aplicó aranceles del 50 % a productos brasileños, calificando el juicio como una persecución política contra Bolsonaro. Trump aseguró que lo que ocurre con el expresidente es una “ejecución política” y describió la situación como “terrible” para quien considera uno de los principales líderes de la derecha latinoamericana.

Se espera que la fase final del juicio atraiga la atención de medios internacionales y genere un intenso debate político dentro de Brasil, dado que el proceso no solo definirá la responsabilidad penal de Bolsonaro y sus colaboradores, sino que también tendrá implicaciones sobre la estabilidad democrática y el equilibrio de poderes en el país.

La Corte Suprema ha señalado que, durante las audiencias, se escucharán testigos, expertos y alegatos de ambas partes, en un proceso que podría consolidar jurisprudencia sobre la defensa de la democracia frente a intentos de desestabilización institucional.

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