Washington D.C., 14 Agosto.- Con la llegada de fuerzas federales a la capital de Estados Unidos, algunos indigentes del Distrito de Columbia comenzaron a empacar sus pertenencias este jueves ante la expectativa de redadas para desalojar los campamentos restantes. La intervención federal fue ordenada por el presidente Donald Trump, quien ha declarado que su ofensiva contra el crimen incluye trasladar a las personas sin hogar fuera de la ciudad, aunque los detalles concretos del plan permanecen poco claros.
El estatus de Washington como distrito federal le permite a Trump implementar medidas de seguridad directa, lo que ha generado preocupación entre defensores de los derechos de las personas sin hogar y organizaciones comunitarias, quienes sostienen que la solución pasa por políticas sociales y no solo por desalojos.
Desalojos y medidas iniciales
Cerca del Instituto de la Paz, se observaron cómo una docena de personas sin hogar empaquetaban sus pertenencias por iniciativa propia, mientras que una excavadora retiraba restos de los campamentos y los depositaba en camiones. Simultáneamente, algunos manifestantes protestaban contra las medidas, y voluntarios de agencias de apoyo a los desamparados brindaban asistencia.
Amber W. Harding, directora de la Washington Legal Clinic for the Homeless, advirtió que “las fuerzas del orden federales comenzarán a reunir sistemáticamente y arrestar a las personas sin hogar” si no cumplen con las directivas de abandonar los campamentos o aceptar refugio. Harding subrayó que no hay suficientes camas de refugio para todos, lo que convierte la situación en un “momento caótico y aterrador” para quienes viven en la calle.
Planes de reubicación y reacciones de la ciudad
Aunque el presidente Trump afirmó que los indigentes serían reubicados “lejos del Capitolio”, las autoridades aún no han precisado los destinos de estas personas. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, indicó que se les ofrecerán refugios, asistencia en salud mental o programas de adicciones, y que quienes se nieguen podrían enfrentar multas o arrestos.
El conteo de personas sin hogar en Washington 2025 registró 5.138 adultos y niños, una disminución del 9% respecto al año anterior, según la alcaldesa Muriel Bowser. En respuesta a la intervención federal, funcionarios locales han habilitado espacios adicionales para refugio y mantienen comunicación directa con las personas afectadas.
Residentes y defensores expresan preocupación por la medida. Jeraod Tyre, habitante de Washington, señaló que las tropas federales podrían aumentar tensiones, mientras que Sheiena Taylor enfatizó que “ser una persona sin hogar no es un crimen” y urgió a buscar soluciones a las causas estructurales de la falta de vivienda.
El operativo de esta semana marca un punto crítico en la estrategia de Trump de mano dura contra el crimen urbano, mientras la ciudad y sus organizaciones de ayuda social enfrentan la compleja tarea de equilibrar seguridad y derechos humanos.





