MONTREAL, 2 agosto.- El Tribunal Superior de Quebec ha autorizado una demanda colectiva contra la Universidad McGill, el Hospital Royal Victoria y el gobierno federal de Canadá por su presunta implicación en los llamados «Experimentos de Montreal», una serie de tratamientos psiquiátricos extremos realizados entre 1948 y 1964 bajo la dirección del Dr. Ewen Cameron y financiados parcialmente por la CIA a través del programa secreto MK-Ultra.
Los demandantes acusan al gobierno canadiense de financiar de forma negligente estos experimentos, que incluían electrochoques, privación del sueño, drogas alucinógenas como el LSD y mensajes subliminales repetidos cientos de miles de veces con el objetivo de «desestructurar y reprogramar» la mente de los pacientes sin su consentimiento informado.
Según la decisión de la jueza Dominique Poulin, los tratamientos “inmovilizaban a los pacientes, los dejaban intelectualmente impotentes e impedían utilizar sus defensas psicológicas”. Tras esta fase de «desestructuración», se aplicaba una “reconstrucción mental” mediante mensajes de audio repetitivos, a veces combinados con sedantes y paralizantes musculares. Se estima que cada paciente escuchó entre 250.000 y 500.000 veces frases como “Eres un encanto”, en un proceso que los familiares denuncian como tortura encubierta.
Una de las demandantes principales, Lana Ponting, ahora de más de 80 años, fue sometida a estos métodos siendo apenas una adolescente. Otra demandante, Julie Tanny, relató cómo su padre ingresó en 1957 por un dolor facial y, tras el tratamiento, “nunca volvió a ser el mismo hombre”.
Hasta 300 familias podrían ser elegibles para sumarse a la acción legal, que fue inicialmente presentada en 2019. Sin embargo, no se podrá reclamar daños punitivos porque los hechos ocurrieron antes de la entrada en vigor de la Carta de Derechos y Libertades de la Persona de Quebec. El monto de las indemnizaciones aún no ha sido determinado.
Aunque la demanda original también incluía a la CIA, el gobierno canadiense determinó que Estados Unidos goza de inmunidad procesal en Canadá. El abogado de los demandantes, Jeffrey Orenstein, reconoció que el juicio podría tardar años debido a la destrucción parcial de documentos y la complejidad de la investigación, pero aseguró que el equipo legal está comprometido con llevar el caso hasta el final.
Ni la Universidad McGill ni el Hospital Royal Victoria han emitido comentarios, mientras que Salud Canadá indicó que se encuentra revisando la decisión judicial para evaluar los pasos a seguir.








