REDACCIÓN INTERNACIONAL, 31 julio — La alerta de tsunami provocada por un poderoso terremoto de magnitud 8,8 en la península rusa de Kamchatka, uno de los más intensos jamás registrados, ha comenzado a disiparse en varios países del Pacífico, incluidos Japón y Estados Unidos, aunque en Centroamérica y Sudamérica persiste la vigilancia activa ante posibles impactos costeros.
El sismo generó cuatro grandes olas que alcanzaron la isla de Paramushir, en el norte del archipiélago ruso de las Kuriles. Las olas inundaron hasta 200 metros tierra adentro y dañaron infraestructuras portuarias en Sévero-Kurilsk, lo que obligó a evacuar a unas 2.700 personas, aunque no se reportaron víctimas. Horas más tarde, un segundo sismo de magnitud 6,2 sacudió nuevamente Kamchatka.
El ministerio de Emergencias de Kamchatka confirmó que la alerta de tsunami fue desactivada en Rusia luego de evaluar los daños.
Japón levanta alertas tras horas de caos
El impacto fue particularmente preocupante en Japón, donde se emitieron alertas y órdenes de evacuación que afectaron a unos 2 millones de residentes. Tsunamis menores fueron detectados en las costas, con olas de hasta 1,3 metros en Iwate, 80 cm en Hokkaido y 30 cm en Yokohama.
El tráfico aéreo y ferroviario fue severamente alterado en Tokio y otras áreas metropolitanas, mientras se monitoreaban posibles réplicas. La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) levantó todas las alertas alrededor de las 19:00 hora local (10:00 GMT), aunque recomendó mantener la precaución en zonas costeras.
Estados Unidos: sin amenaza grave, pero se mantiene la precaución
En Estados Unidos, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, aseguró que la amenaza grave “ha pasado completamente”, aunque se mantienen algunas advertencias en la costa oeste, particularmente en Crescent City, California.
El tsunami fue registrado por mareógrafos en Arena Cove, Monterrey y Crescent City, donde se aplicaron niveles de alerta máximos. El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico rebajó la alerta para Hawái, aunque advirtió sobre fuertes corrientes en playas, puertos y marinas.
México, Centroamérica y Sudamérica en vigilancia activa
El Gobierno de México canceló su alerta de tsunami tras evaluar el comportamiento del mar en sus costas. No obstante, países como Panamá, Costa Rica, Ecuador, Perú y Chile se mantienen en estado de vigilancia.
En Centroamérica, se esperan olas de entre 30 cm y 1 metro, mientras que en Perú se encuentran cerrados 65 puertos y se prevé la llegada de un “tren de olas” con alturas de hasta 2,31 metros.
En Chile, el organismo de emergencias Senapred ordenó la evacuación del litoral completo, desde Arica y Parinacota hasta Magallanes, afectando a 1,5 millones de personas. Posteriormente, la alerta fue reducida a nivel de precaución en Isla de Pascua y San Félix, pero se mantiene activa en el norte y centro del país.
En Ecuador, se evacuaron 1.480 personas de las islas Santa Cruz e Isabela en Galápagos, y se ordenó el cierre temporal de playas y zonas públicas. En Colombia, la alerta fue cancelada tras la normalización del oleaje en las costas del Pacífico.
Sismos adicionales en Perú
En medio de la incertidumbre, se registraron nuevos movimientos telúricos en Perú: uno de magnitud 4 en Palpa y otro de 3,6 en la provincia de Canas (Cuzco), sin que se reportaran daños materiales ni personales.
La situación sigue siendo monitoreada por agencias de emergencia en toda la cuenca del Pacífico ante el riesgo de réplicas y nuevos desplazamientos sísmicos.



